Las autoridades prevén más de un millón de visitantes en los cementerios capitalinos por el Día de Todos los Santos. El operativo incluye apoyo de Salud, PNC y cuerpos de socorro. Se recomienda usar repelente, ropa cómoda y evitar agua en los floreros. Comerciantes reportan alta afluencia y leve aumento en precios de flores.
Desde temprano, los cementerios capitalinos comenzaron a llenarse de movimiento. Entre puestos de flores, veladoras y arreglos coloridos, las autoridades afinan los últimos detalles para recibir a más de un millón de personas este 1 y 2 de noviembre, con motivo del Día de Todos los Santos y el Día de los Fieles Difuntos.
Litzy Fuentes, asistente de administración del Cementerio General, explicó que los cuatro cementerios bajo la administración de la Municipalidad de Guatemala, el General, La Verbena, La Villa de Guadalupe y Las Tapias, estarán abiertos el 1 de noviembre de 7:00 a 17:00 horas y el 2 de noviembre de 8:00 a 16:00 horas.
El plan de atención involucra a varias instituciones: el Ministerio de Salud, la Policía Nacional Civil, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), la Cruz Roja Guatemalteca, los Bomberos Voluntarios y Municipales, y la comuna capitalina.
Además, se habilitaron rutas señalizadas para peatones y vehículos, así como puntos de encuentro y atención de emergencias.
Fuentes también recordó a los visitantes que eviten dejar agua en los floreros, para prevenir la proliferación de zancudos, y que usen ropa cómoda y repelente.
Mientras tanto, en las inmediaciones del Cementerio General, el ambiente es otro. Los comerciantes del Mercado Las Flores trabajan sin descanso desde el martes 28 de octubre. Gloria de Batzin, presidenta del mercado, comentó que las ventas se han mantenido activas y que este año los precios tuvieron un ligero ajuste.
Según De Batzin, la mayor afluencia se da en horas de la mañana, antes del mediodía, cuando el tránsito y el ingreso al cementerio se vuelven más complicados.
Con la mezcla de música, rezos y aroma a pino, los cementerios se preparan para uno de los días más concurridos del año, donde la tradición y el recuerdo se entrelazan entre las calles empedradas y los mausoleos antiguos.
Por Andrea Palacios







