Con el inicio de la temporada navideña, también se intensifican las amenazas en el entorno digital, desde fraudes por enlaces de “ofertas irresistibles” hasta ciberataques dirigidos a empresas. En el segmento de análisis de las #Alas845, el especialista Mauricio Rodríguez, MSc. en Tecnología y Administración de Recursos, advirtió que la combinación de mayor consumo, más dinero en circulación y un uso intensivo de servicios en línea crea el escenario ideal para los delincuentes digitales.
Rodríguez describió el entorno actual como una “metrópolis digital” en la que los ciudadanos se enfrentan a ciberdelincuentes que aprovechan cada vez más las compras en línea, el uso de tarjetas de crédito y las plataformas de entretenimiento y streaming. En esta época, agregó, las personas suelen relajarse y bajar la guardia por las celebraciones, lo que convierte al consumidor en el eslabón más débil de la cadena de seguridad.
Durante la conversación se abordó el papel de las ofertas navideñas como anzuelo para fraudes, desde supuestos descuentos exagerados hasta la venta de dólares más baratos de lo normal. El especialista recordó que muchas de estas campañas se apoyan en técnicas de phishing: enlaces que llegan por correo, mensajería o redes sociales, piden datos personales o financieros y capturan la información en cuanto el usuario hace clic.
Rodríguez subrayó que, además del phishing contra consumidores, el malware representa un riesgo mayor para las empresas, ya que puede cifrar información crítica, interrumpir operaciones o abrir la puerta a extorsiones. Una vez que los datos quedan almacenados en bases controladas por los ciberdelincuentes, pueden reutilizarse para nuevas estafas, suplantación de identidad o ataques dirigidos
En el ámbito empresarial, Rodríguez alertó sobre el impacto reputacional de los fraudes que se cometen en nombre de una marca, desde páginas falsas de comercio electrónico hasta comunicaciones apócrifas que engañan a clientes y proveedores. También explicó que los comprobantes de transferencia y capturas de pantalla pueden ser clonados con facilidad, por lo que las compañías necesitan mecanismos internos robustos para verificar pagos y transacciones antes de liberar productos o servicios.
Como medidas de prevención, el especialista recomendó adoptar una “higiene digital” que incluya contraseñas largas, únicas y con doble verificación, así como la desconfianza sistemática de cualquier oferta o mensaje que parezca demasiado bueno para ser verdad. Señaló que todos los usuarios deben verificar por otros medios la autenticidad de promociones, avisos bancarios o comunicaciones que soliciten datos sensibles.







