En ALas845 el equipo de analistas de Canal Antigua discute los dos años de gobierno de Bernardo Arévalo y la instalación de la nueva Junta Directiva del Congreso.
Cristhians Castillo, Ilse Álvarez, Héctor Pérez, José Carlos Ortega y el moderador Mario Rosales, analizaron la presentación del segundo informe de gobierno de Arévalo este miércoles 14 de enero de 2026.
Discurso sin fondo y resultados
Tanto para Castillo como para Pérez, el discurso de Arévalo en el Congreso no tuvo mayor peso y el contenido se calificó como sin emoción, contundencia y muy escueto. En comparación, Pérez elogió al nuevo presidente del Legislativo, Luis Contreras.
“Pero el nuevo presidente del Congreso habló de forma directa y sencilla, con algunos objetivos, pero con claridad”, dijo Pérez.
Álvarez dijo sorprenderse porque el mandatario no saludó a la vicepresidenta Karin Herrera y lo que marcó un “distanciamiento”.
“Estuvo muy vacío el discurso. Frente al presidente con un desgaste por la popularidad, vemos un presidente del Congreso que brilla, al conseguir la unidad y ofrece nuevos procesos”, indicó.
Por su lado, Ortega señaló que en esta oportunidad “menos cosas llamaron la atención” y resaltó que los “logros son escasos”.
“No veo cómo se atrevió a citar logros. Dijo las becas pero con números absurdos. Además de ser plano el discurso, siempre hay ese tono de condescendencia con el público, como que estuviéramos tan tontos de entender que el país está bien. Es tan escaso que parece incoherente”, señaló.
Según Rosales, el presidente perdió la oportunidad de colocar “un titular” con un gran tema en la opinión pública. “Recuerdo que Pérez y Morales lanzaron temas, pero a Arévalo le faltó lanzar un tópico para debate y que fuese el gran titular de mañana. Le faltó sembrar en la opinión pública ese gran tema. No encuentro un programa insignia de la administración”, explicó.
Sobre la discusión en redes sociales y el poco realce que tuvo el informe, Castillo indicó que “habían temas de sobra”, pero no hubo contundencia en la presentación del mandatario. “El presidente en los grandes momentos ha estado fuera del país. La seguridad pudo ser el gran tema con un compromiso con el pueblo en un momento en que la percepción de la pérdida de seguridad empieza a afectar a varios sectores. No asume responsabilidad de haber nombrado a Francisco Jiménez y con un nuevo ministro que está a tres meses de finalizar su permiso. No se vio esa injundia de los seguidores y en las redes pasó desapercibido. La elección en el CANG opacó este segundo informe”, dijo. Añadió que el final de la décima legislatura también fue deslucida.
Expectativa en nueva dirección del Congreso
Consultado por el papel próximo de Luis Contreras como ahora presidente del Congreso, Pérez dijo que deberá trabajar mucho.
“Uno por la sombrilla en su posición ante esos dos años. Creo que fue una negociación muy sui generis su llegada. Contreras tiene algo, que viene de ser un diputado muy campechano. Ofrece estabilidad y puertas abiertas. Dice que se podrá negociar en el buen sentido. Enumeró los temas coyunturales del Congreso”, añadió.
Sobre el tema, Álvarez dijo que el Congreso fue “lógico y eficiente” y señaló la larga experiencia de Contreras en el parlamento.
“Esto en vista que habrá elección de CC y que ya llamaron a la comisión para fiscal general, además del proceso pre electoral que viene y tendrán que hallar cómo se manejará los fondos y los temas importantes. El Congreso tiene que ponerse de acuerdo para elegir a su representante ante la CC y vamos a ver cómo Contreras puede manejar las ponencias”, añadió.
Ortega dijo que debe existir una congruencia entre lo que se dice y los resultados, pero al no existir logros o “un producto malo”, no se puede comunicar mayor cosa.
“No hay que presentar y por eso el discurso es plano y la condescendencia que mantiene por ser hijo de Juan José Arévalo. Ni siquiera promesas hay. El presidente del Congreso tiene 18 años como diputado y se ha manejado bien para el territorio que representa que es San Marcos. El tópico que quería poner el presidente era las elecciones de segundo grado, sobre todo, con el cambio de fiscal general, pero la seguridad no puede esperar y otros temas”, resaltó.
Comunicación queda a deber desde el Ejecutivo
Ante la duda sobre si Arévalo debió no acudir al Congreso, Álvarez dijo que el informe pudo ser enviado por escrito, ante la escasez de resultados. “Si como comunicador no tengo nada que vender, era mejor enviar el informe”, dijo.
A criterio de Ortega el mandatario no tuvo que presentarse y tuvo que enfocarse en los objetivos que sí puede lograr.
“Cuando se ven los resultados, ni siquiera son de él. Algunos son tan escasos que dan pena que se ponga a hablar. No estoy tan feliz que tenga algo en la Plaza el viernes porque se gastarán la plata”, dijo.
Castillo indicó una pérdida de oportunidad al resaltar que este miércoles se cumplían 40 años de la democracia en el país. “Tras dos años la institucionalidad democrática sigue funcionando. En ese tiempo se pudo perder la institucionalidad”, explicó.
Pérez estuvo de acuerdo que la comunicación es “pésima” y resaltó que el mandatario volvió a repetir en una conferencia lo que dijo en el Congreso. “Pudo tener un discurso más enfático, como la defensa del orden democrático. Hay pocos cambios tangibles. La vida sigue igual y pudo haber capitalizado algunos temas”, dijo.
Sobre la suspensión de visas para inmigrantes, Rosales dijo que el tema resalta por quiénes “están en el mismo canasto”. “Nos meten en el mismo canasto con actores que dicen que no son aliados del presidente Trump. Hay que hacer una reingeniería en la cancillería”, resaltó.
Pérez indicó que el gobierno se queda con “pocos brazos comunicativos” y recalcó que perdió una oportunidad en su segundo informe.
Sobre la oposición en el Congreso y algunos episodios de bochorno durante la presentación del informe, Rosales dijo que también aquella ha quedado a deber.
Ante esto, Castillo dijo que la oposición es “corresponsable” al haber aprobado presupuestos y haber sido “serviles”.
Álvarez recordó la demanda a una empresa de telefonía que tendrá consecuencias contra diputados. “Vienen una serie de investigaciones relacionadas a Guatemala. Arévalo dijo que prefería trabajar con los demócratas y eso a Trump no se le olvida. El Congreso debería estar planteando leyes que resuelvan temas urgentes”, dijo.









