El Gobierno de Guatemala activó un estado de prevención en Guatemala, Petén, Izabal, Escuintla, Huehuetenango y San Marcos, con el objetivo de reforzar las acciones de seguridad ante la amenaza de pandillas.
La medida permite a las autoridades limitar reuniones y manifestaciones, restringir la circulación en ciertas zonas y horarios, y realizar operativos más amplios para prevenir hechos de violencia.
Según el Ejecutivo, la decisión busca contener posibles ataques contra autoridades y población, y mantener control en zonas estratégicas, especialmente por su condición fronteriza y la presencia de centros carcelarios.
En contexto, la disposición da continuidad a las acciones implementadas tras una serie de ataques armados contra agentes de la Policía Nacional Civil, atribuidos a la pandilla Barrio 18, en los que murieron 11 policías.
Además, el país ya venía de un estado de sitio luego de motines simultáneos en cárceles, donde se registraron toma de rehenes y ataques coordinados dentro y fuera de prisión.
Redacción por Jonathan Hernández







