En ALas845 hablamos de, “Combustibles al alza: el impacto en la economía, el transporte y el costo de vida de los guatemaltecos”.
El invitado José Alejandro Ramírez, director ejecutivo de la Cámara Guatemalteca de Transporte de Carga, analizó el incremento en los precios de los combustibles, el comportamiento del mercado petrolero internacional, el impacto económico sobre el transporte de carga y la cadena de abastecimiento, la efectividad del subsidio estatal aplicado anteriormente y las alternativas de política pública para reducir el costo de los energéticos en Guatemala.
Ramírez dijo que también ha subido el precio de otros aditivos relacionados al transporte, por lo que han ajustado los costos y están pendientes a la volatibilidad de los precios.
“Va a tener efectos en el comercio y el transporte. Es un tema logístico y transversal para cualquier tipo de comercio. Todo en Guatemala se transporta. No creo que no haya nadie que esté revisando sus costos. No queremos ser los malos de la película y así debe pasar, porque tenemos impuestos y planillas. Es un tema de flujo de caja porque compramos combustible barato hace una semana, y hoy ya está caro. Tenemos que ser muy cuidadosos con eso, y hay empatía con los generadores de carga”, indicó.
El directivo fue consultado por las declaraciones del jefe del Banguat quien aseguró que el alza se resolverá por los cambios que existen en el conflicto en Medio Oriente. “El presidente del Banguat tiene toda la razón, pues si firman la paz, bajan los precios, y si hay un bloqueo y una declaración mal dicha, suben. Media vez no haya paz habrá mucha volatibilidad”, dijo.
Ramírez llamó que toda carga de un producto que llegue a un destino final, tiene un costo logístico y el más caro de los insumos es el combustible. “Póngale el nombre que sea, granos, vegetales y cualquier cosa que sea subido a un camión, tendrá que tener un ajuste. Cualquier cosa que se envíe a tienda de barrio, supermercado, mañana tiene un ajuste”, enfatizó.
Dijo no poder dar el nombre de una materia prima que pueda tener el mayor costo en su transporte con el alza del combustible.
“En la cadena de valor todos asumimos costos, pero al final estas son empresas y esto es un negocio y nadie querrá perder. En el mejor de los casos, con nuestros socios, tenemos contratos ya negociados y tenemos indexados el costo del diésel y solo hacemos ajustes. Ahora los que están en el día a día, ellos tienen que ajustar a diario sus tarifas”, explicó.
Sobre los ajustes que han realizado en el sector, Ramírez dijo que desde que se inició el conflicto en Medio Oriente hasta que comenzó el subsidio, se incrementó en el 25%; luego bajó con el subsidio del 31 de mayo al 5 de julio y a partir de esa fecha al 21 de julio, ha tenido un incremento del 17 %. “Han habido 4 incrementos y vendrán más, no soy adivino por lo que está pasando con los indicadores. Hay una lógica en esto. No somos importadores y nos afecta muchísimo”, agregó.
Acerca del subsidio, si tuvo algún apoyo, Ramírez aseguró que se trata de un tema “complicado para la economía”, pero se trata de una solución para un “dolor social”. “En el diésel nos dio un respiro en un mes y medio, y volvimos a ajustar las tarifas. Sabíamos que se iba a terminar y salimos a negociar con tarifas indexadas. Al final del día sí nos permitió reajustar los costos y no castigar las utilidades”, replicó.
Ramírez dijo que el Gobierno tiene que tener “un liderazgo fuerte” para enfrentar el problema y saber que este tipo de situaciones seguirán pasando. “Es que los conflictos son cíclicos, y si ya está la ley allí del subsidio y si hay fondos en caja, pues usarlos. Creo que solo podría ser usado para el diésel que es el que más impacto tiene, pero al final le tiene que llegar a todos”, aseguró.
Resaltó que los precios se reducirían un 20% si no existieran problemas de movilidad, inseguridad y otros. Además, dijo que no considera que se pueda eliminar el impuesto a la importación de derivados del petróleo. “Creo que se debería ver cómo está compuesto los precios de los importadores, porque el petróleo WTI estuvo estable y hubo incremento del combustible. Los precios de hoy comparados con los de abril, son los mismos. El WTI estaba en abril en 111 dólares promedio y el diésel estaba en 40 y hoy está en 85 el WTI y el precio está más caro. Creo que deberían ver más transparencia sobre cómo ubican los precios”, explicó.
Ramírez aseguró que en el sector que representa han buscado medidas “creativas” para adaptarse y llamó al gobierno a convocar a un diálogo para salir adelante en el tema.
Mencionó un “fondo de compensación” en el cual se aplica un subsidio si el precio pasa de un rango específico. “Es una medida que ha funcionado en varios países latinoamericanos. Son dos rangos de precios, uno normal y uno tope, y mientras pasa del rango máximo sale el fondo con subsidio para traerlo a bajo (el precio) dentro de los límites”, explicó.









