La calidad del agua en Guatemala continúa mostrando niveles preocupantes, especialmente fuera del área urbana.
Datos de la Encuesta Nacional de Desarrollo en Salud ENDESA 2025, elaborada por el INE con apoyo de UNICEF, revelan que el 52% de la población consume agua contaminada con materia fecal, detectada mediante presencia de E. coli.
El reporte señala que el problema golpea con más fuerza al área rural, donde siete de cada diez personas utilizan fuentes contaminadas, mientras en el área urbana la cifra baja al 37%.
| Área | Población que utiliza fuentes de agua contaminadas |
| Rural | 71% |
| Urbana | 37% |
Los datos también muestran fuertes diferencias entre departamentos.
Mientras en Guatemala el 23% de la población consume agua contaminada desde la fuente, en Huehuetenango el porcentaje supera el 80%. Alta Verapaz registra 74%, Petén 68% y Chiquimula 66%, según el informe.
La ENDESA 2025 además indica que solo el 66% de la población utiliza fuentes de agua mejoradas y que únicamente el 70% reporta haber tenido suficiente agua disponible durante el último mes.
El estudio explica que las fuentes mejoradas incluyen agua entubada, pozos protegidos, agua de lluvia y agua embotellada; sin embargo, eso no garantiza que el líquido esté libre de contaminación. De hecho, apenas una parte de la población accede a agua gestionada de manera segura, es decir, disponible, accesible y sin presencia de bacterias.
El informe advierte que el acceso a agua segura sigue marcado por desigualdades territoriales, económicas y sociales, y mantiene riesgos directos para la salud de miles de familias en el país.









