La disputa que rodea la próxima apertura de la autopista privada Xochi continúa sin resolverse a pocos días de su inauguración prevista para el 14 de junio. El proyecto enfrenta diferencias entre la empresa desarrolladora y la Municipalidad de Mazatenango sobre aspectos relacionados con su funcionamiento y conexión vial.
Ante este escenario, el presidente Bernardo Arévalo señaló que se trata de un conflicto que, en primera instancia, corresponde al ámbito municipal, aunque indicó que el Gobierno podría intervenir como facilitador si las partes no alcanzan un acuerdo.
No obstante, indicó que, de persistir el desacuerdo entre las partes, el Gobierno central buscará mecanismos para contribuir a una solución que permita superar el conflicto y evitar mayores repercusiones para el proyecto.
La controversia surgió luego de que la empresa desarrolladora denunciara que la Municipalidad de Mazatenango colocó rótulos con la leyenda “Obra cancelada” en uno de los tramos de la autopista y restringió el paso en el área, pese a que la obra se encuentra en su fase final.
Según la compañía, la comuna aún no ha resuelto una solicitud de prórroga de licencia de construcción presentada en febrero de este año. Además, sostuvo que las acciones municipales afectan una propiedad privada y vulneran el debido proceso.
Redacción por Jonathan Hernández







