Las críticas por la actuación del Ejecutivo durante los disturbios en la Usac continúan. El presidente Bernardo Arévalo defendió el papel de la PNC y anunció una revisión al armamento utilizado por el sistema de seguridad de la universidad.
Los cuestionamientos hacia la actuación del Ejecutivo y de las fuerzas de seguridad durante los disturbios registrados en la Universidad de San Carlos continúan, luego de que distintos sectores señalaran una respuesta insuficiente ante los hechos de violencia ocurridos dentro del campus universitario.
Las críticas surgieron tras la jornada del pasado 1 de julio, cuando enfrentamientos entre grupos dentro de la universidad dejaron al menos una persona herida. Videos difundidos en redes sociales mostraron a personas encapuchadas movilizándose por el campus, una de ellas aparentemente portando un arma de fuego, mientras manifestantes denunciaban el uso de gas pimienta y otros objetos para dispersarlos.
En respuesta a esos señalamientos, el presidente Bernardo Arévalo defendió la actuación de la Policía Nacional Civil y aseguró que los agentes cumplieron con el mandato emitido por la Corte de Constitucionalidad, limitando su intervención al resguardo del perímetro de la universidad para evitar que los incidentes se extendieran fuera del campus, en respeto a la autonomía universitaria.
Las declaraciones del mandatario se producen pocos días después de que Walter Mazariegos oficializara el inicio de su segundo período como rector para 2026-2030, una reelección que continúa siendo rechazada por organizaciones estudiantiles, docentes y profesionales que sostienen que el proceso estuvo marcado por anomalías y carece de legitimidad.
En ese contexto, el presidente reiteró que el Ejecutivo no busca intervenir directamente en la administración universitaria, sino que apuesta por la vía constitucional. Reveló que continúa pendiente de resolución un amparo presentado ante la Corte de Constitucionalidad con el que se pretende que el máximo tribunal declare la ilegalidad de los actos que permitieron la elección de Mazariegos.
Mientras tanto, la resolución de la Corte sigue sin conocerse y el conflicto universitario permanece abierto. La falta de un pronunciamiento definitivo mantiene la incertidumbre sobre la legitimidad de las actuales autoridades de la Usac, en medio de cuestionamientos por la seguridad durante los disturbios y por un proceso electoral que continúa dividiendo a la comunidad universitaria.
Por Jonathan Hernández









