El presidente Bernardo Arévalo criticó la forma en que se impulsan las interpelaciones contra los ministros de su gabinete y aseguró que este mecanismo de control político está siendo utilizado para obstaculizar el funcionamiento del Organismo Ejecutivo.
En ese contexto, informó que el Gobierno presentó un amparo ante la Corte de Constitucionalidad (CC) para solicitar que estos procesos se desarrollen de manera ordenada, coordinada y sucesiva.
El mandatario sostuvo que las solicitudes de interpelación promovidas contra los 14 ministros de Estado representan, a su criterio, un uso indebido de una herramienta contemplada en la ley para ejercer la fiscalización sobre el Ejecutivo.
Arévalo afirmó que esta situación limita la capacidad del gabinete para atender reuniones internacionales, procesos de negociación y otras actividades propias de la administración pública. Por ello, insistió en que el amparo busca evitar que el mecanismo de fiscalización se convierta en un obstáculo para la gestión gubernamental.
Además, señaló que el impacto de las citaciones e interpelaciones también se refleja en la cantidad de horas de trabajo que dejan de destinarse a la administración pública. Según un cálculo del Ejecutivo, ministros y personal gubernamental invierten aproximadamente 12 mil 840 horas de trabajo institucional, equivalentes a 1 mil 600 jornadas laborales, para atender las convocatorias del Congreso de la República.
Redacción por Jonathan Hernández







