Aunque este miércoles la actividad del volcán de Fuego ha disminuido en comparación con las horas más intensas de la erupción, el monitoreo continúa de forma permanente debido a que se trata de uno de los volcanes más activos de Guatemala y de Centroamérica.
Durante la madrugada y la mañana del martes, la fase eruptiva generó corrientes de densidad piroclástica hacia las barrancas Las Lajas, Honda, Seca, Taniluyá y Ceniza, además de una importante emisión de ceniza que obligó a evacuaciones preventivas y activó los protocolos de emergencia.
Si bien las condiciones han mostrado una reducción en su intensidad, los especialistas advierten que la actividad volcánica puede cambiar en cuestión de horas.
Por ello, consultamos a vulcanólogos para conocer qué está ocurriendo en el coloso, cuáles son los riesgos que aún persisten y qué señales permiten determinar si la actividad continúa disminuyendo o podría intensificarse nuevamente.
Dulce González del Observatorio Guatemalteco de Vigilancia Volcánica destacó que el volcán de Fuego ha presentado históricamente un límite de explosividad 4, pero ahora estamos en un parámetro entre 2 y 3.
El objetivo de esta entrevista fue analizar, desde una perspectiva técnica, la actual fase eruptiva del volcán de Fuego y explicar de forma clara qué significan fenómenos como las explosiones, la caída de ceniza, las columnas eruptivas, los flujos o corrientes piroclásticas y los lahares. Además, se abordaron las señales que los especialistas observan para determinar si la actividad del volcán está disminuyendo o si podría intensificarse nuevamente.
Si desea conocer el análisis completo de los especialistas y profundizar en el comportamiento de uno de los volcanes más activos de la región, puede ver la entrevista completa en el canal de YouTube de Canal Antigua.
Redacción por Roxana de León
Portada | AFP







