¿Ya se calmó el volcán de fuego?
Es la pregunta que muchos se hacen este miércoles. La respuesta es sí, la actividad ha disminuido, pero el peligro aún no termina.
Luego de varias horas de una intensa fase eruptiva, el volcán de Fuego comenzó a mostrar una reducción en su energía, aunque los expertos advierten que el proceso eruptivo continúa.
El Insivumeh informó que la emisión de ceniza persiste de forma constante y que las columnas alcanzan entre cinco mil y siete mil metros sobre el nivel del mar, con dispersión hacia el oeste y noroeste. Aunque las explosiones son menos in
tensas que durante la madrugada, el monitoreo se mantiene de forma permanente.
Los especialistas también alertan que siguen descendiendo flujos piroclásticos por las barrancas del flanco suroeste y que, si se presentan lluvias, podrían generarse lahares por el material volcánico acumulado.
Las imágenes que observa corresponden a la madrugada, cuando la actividad eruptiva era constante. Sin embargo, durante la mañana de este miércoles el volcán ha permanecido considerablemente más tranquilo. En otras palabras, la actividad ha disminuido, pero todavía no es seguro bajar la guardia.
Ante este escenario, la Policía Nacional Civil mantiene presencia en las comunidades afectadas para resguardar las viviendas de las familias evacuadas y apoyar las acciones preventivas mientras continúa la vigilancia de la actividad volcánica.
Por ahora, las autoridades mantienen las alertas y reiteran el llamado a seguir únicamente la información oficial, ya que la actividad del volcán puede presentar cambios en cualquier momento.
Redacción por Daniela Florián
Portada | AFP







