El presidente Bernardo Arévalo cuestionó la decisión del Congreso de impulsar 28 interpelaciones contra 12 de los 14 ministros del gabinete y advirtió que el uso simultáneo de este mecanismo podría obstaculizar el trabajo del Ejecutivo.
El aumento de las interpelaciones abre un nuevo frente entre el Congreso y el Ejecutivo. Actualmente se contabilizan 28 solicitudes contra 12 de los 14 ministros, en una agenda que podría extenderse durante las próximas semanas.
Entre las bancadas que han promovido estos procesos figura la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), mientras otros bloques también han recurrido a este mecanismo de fiscalización.
En medio de este escenario, el presidente Bernardo Arévalo cuestionó la cantidad de interpelaciones planteadas de manera simultánea. Aseguró que no objeta que los ministros sean llamados a rendir cuentas ante el Congreso, pero considera que la acumulación de procesos puede afectar el funcionamiento del Ejecutivo.
Ante este escenario, Arévalo anunció acciones legales. Explicó que, por medio de la Procuraduría General de la Nación (PGN), el Ejecutivo presentó un amparo ante la Corte de Constitucionalidad para solicitar que las interpelaciones sean desarrolladas de manera ordenada y sucesiva.
La petición también busca abordar el efecto que los procesos tienen sobre los ministros, quienes quedan sujetos a restricciones que, según el Ejecutivo, pueden dificultar su participación en compromisos oficiales fuera del país.
Por Jonathan Hernández







