La falta de lluvias continúa afectando los cultivos de maíz y frijol, golpeando la alimentación y los ingresos de familias que dependen de la agricultura. En medio de este escenario, el Gobierno presentó el Plan de Acción de Respuesta a la Emergencia por Sequía 2026, mientras la Sesan anuncia la coordinación de raciones alimentarias, pero sin precisar cuántas personas serán beneficiadas ni cuándo recibirán la ayuda, una situación que genera cuestionamientos en el Congreso.
La sequía ya se traduce en pérdidas para cientos de familias que viven del campo. Cultivos de maíz, frijol y otros productos han resultado afectados por la falta prolongada de lluvia, con consecuencias directas sobre los alimentos y los ingresos de los hogares.
Ante este escenario, el Gobierno presentó el Plan de Acción de Respuesta a la Emergencia por Sequía 2026, una estrategia dividida en cinco ejes para atender a la población afectada.
Pero mientras se definen y coordinan las acciones, una de las principales preguntas es cuándo comenzará a llegar la asistencia a las comunidades.
La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional informó en el Congreso que ya se prepara la entrega de raciones para las personas afectadas.
Cada familia beneficiada recibiría 100 libras de maíz, 30 de frijol y 10 de arroz, como parte de la respuesta ante las pérdidas provocadas por la sequía.
La diputada Marleni Matias, presidenta de la comisión, cuestionó que las autoridades no tengan una ruta clara sobre cuántas personas serán beneficiadas, cómo se distribuirán los alimentos y cuándo llegará la ayuda a las comunidades afectadas.
La legisladora también criticó al Gobierno de Bernardo Arévalo, al señalar una falta de coordinación entre los ministerios encargados de atender la crisis alimentaria y nutricional
La reunión también incluyó el análisis de la Iniciativa 6834, Ley General para la Gestión Integral y Sostenible del Recurso Hídrico, en un contexto donde la disponibilidad de agua se convierte en una preocupación para las comunidades que enfrentan los efectos de la sequía.
Por Jonathan Hernández







