El presidente Bernardo Arévalo reconoció que el precio de los combustibles tiene un efecto indirecto sobre la canasta básica y señaló además a las pérdidas de cosechas provocadas por la sequía como otro factor que presiona los precios. El Gobierno anuncia medidas para contener esa tendencia, aunque sus resultados todavía están por verse.
El encarecimiento de la canasta básica alimentaria en Guatemala se ha convertido en una de las principales problemáticas para la economía de los hogares. Ante esta situación, el presidente Bernardo Arévalo explicó que la presión sobre el precio de los alimentos no responde enteramente a factores locales, el costo de los combustibles y la pérdida de cosechas de granos básicos debido a las condiciones de sequía también son factores clave.
A esto se suma la reducción en la disponibilidad de algunos productos, un escenario que puede trasladarse al consumidor. Ante esta situación, el Gobierno asegura que busca compensar el desabastecimiento mediante la importación de granos básicos.
El Ejecutivo también plantea abrir espacios para que productores puedan vender directamente en mercados locales, con el objetivo de reducir la participación de intermediarios.
Mientras estas medidas son anunciadas, la DIACO continuará monitoreando los precios para identificar posibles incrementos que, según Arévalo, estén relacionados con acaparamiento o manipulación.
El planteamiento del Gobierno busca contener una presión sobre los precios que el propio mandatario vincula con factores externos, climáticos y de abastecimiento. Sin embargo, queda pendiente conocer el impacto que tendrán estas acciones sobre los precios que finalmente pagan los consumidores.
Por Daniela Florián







