El serbio Novak Djokovic (número 11 del mundo) ganó este martes en Pekín el 102º título de su carrera, a los 39 años, tras el abandono al inicio del segundo set de su rival en la final, el australiano Alex de Miñaur (N.9).
El campeón de 24 títulos de Grand Slam, récord que comparte con la australiana Margaret Court, no ganaba un torneo en el circuito masculino desde su victoria en Atenas, en noviembre de 2025, y se acerca al estadounidense Jimmy Connors, el tenista de la historia con más trofeos de la ATP (109).
También queda a un título de igualar al suizo Roger Federer.
Djokovic había ganado el primer set por 7-3 en el tie break, cuando de Miñaur, nada más ganar con su servicio el primer juego de la segunda manga, hizo gestos con la cabeza de que no podía seguir y cruzó la pista para saludar al serbio, abandonando el partido por lesión.
El serbio suma así su séptimo título en Pekín, torneo en el que no conoce la derrota y acumula ya una increíble racha de 34 victorias.
“Siempre quiero visualizarme con el trofeo, especialmente aquí en Pekín, pero también era muy consciente de que la realidad es un poco diferente estos días”, declaró el serbio tras el partido.
Durante el torneo “solo estaba intentando encontrar buenas sensaciones en la pista”, añadió.
Al término del primer set se vivió una circunstancia curiosa: el exnúmero uno mundial reclamó la presencia de un fisioterapeuta, que le hizo un masaje a la altura del pecho.
Inmediatamente, De Miñaur abandonó la pista para recibir tratamiento médico. A su regreso, el australiano de origen hispano-uruguayo llevaba un vendaje en su muslo izquierdo, señal de un problema muscular, y parecía mucho más limitado en sus desplazamientos en ese primer juego de la segunda manga, tras el cual arrojó la toalla.
“No quería terminar así”, declaró De Miñaur (27 años) antes de disculparse ante el público en su discurso durante la entrega de trofeos.
La lesión llega en el peor momento para el combativo australiano, que debía luchar en las próximas semanas por uno de los seis boletos que quedan por adjudicar para el Masters de final de temporada.
Ahora tiene muy complicado participar a partir del miércoles en el Masters 1000 de Shanghái y su evolución marcará si puede disputar los siguientes torneos antes de la cita entre los ocho mejores tenistas del año prevista en Turín a finales de noviembre.









