La ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación advirtió que todavía no es posible establecer si el fenómeno de El Niño alcanzará una intensidad muy fuerte el próximo año. Mientras continúan las mediciones de la temperatura del océano Pacífico, el país enfrenta los efectos de la reducción de lluvias y las altas temperaturas, condiciones que ya han afectado la producción agrícola.
La intensidad que podría alcanzar el fenómeno de El Niño durante 2027 continúa siendo una incógnita para las autoridades agrícolas.
La ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación explicó que, aunque el fenómeno ya está presente, aún deben evaluarse las temperaturas del océano Pacífico para determinar si evoluciona hacia una categoría muy fuerte.
La funcionaria señaló que se analizaron los registros de los últimos 76 años y que estos muestran una reducción en el intervalo entre episodios muy fuertes de El Niño.
Según expuso, esta tendencia permitiría considerar la posibilidad de que ocurran tres fenómenos adicionales durante los próximos diez años, al menos uno de ellos de intensidad muy fuerte.
Sin embargo, aclaró que todavía no se puede asegurar que el episodio de 2027 alcance esa magnitud.
Explicó que el umbral de referencia para clasificarlo como muy fuerte es una anomalía de temperatura superior a los dos grados centígrados, mientras que el seguimiento del fenómeno requiere mediciones actualizadas y criterios técnicos específicos.
Las advertencias se producen mientras Guatemala registra efectos asociados al déficit de precipitaciones y al aumento de las temperaturas.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó que El Niño se encuentra establecido y que sus condiciones podrían mantenerse durante los primeros meses de 2027.
Por Jonathan Hernández







