El caso de los hermanos Choc Toz reaviva los cuestionamientos por el atraso en la implementación de cámaras corporales para la PNC, una herramienta contemplada en la ley desde 2024. El director David Custodio Boteo atribuye la demora a la falta de recursos y ahora plantea arrendar 500 dispositivos por Q20 millones para agentes de Guatemala y Escuintla.
En medio de los cuestionamientos por las capturas de los hermanos Choc Toz, la Policía Nacional Civil vuelve a plantear el uso de cámaras corporales para documentar sus procedimientos.
El proyecto se anunció desde 2024, pero dos años después continúa sin implementarse.
Durante una citación en el Congreso, el diputado José Chic cuestionó al director de la PNC, David Custodio Boteo, por los retrasos.
Ahora, la institución propone arrendar 500 cámaras durante 18 meses, por un costo de 20 millones de quetzales, en lugar de comprarlas.
El plan comenzaría en Guatemala y Escuintla. Sin embargo, las bases de licitación todavía están en elaboración y se espera adjudicar el contrato antes de finalizar 2026.
Mientras tanto, siete policías permanecen apartados de sus funciones por las cuestionadas capturas, sin que los agentes cuenten todavía con estos dispositivos para documentar sus actuaciones.
Por Jonathan Hernández







