En ALas845 hablamos sobre, “Presupuesto 2027: ¿Puede Guatemala gastar más y obtener mejores resultados?”.
El invitado Sigfrido Lee, economista e investigador asociado del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), analizó la sostenibilidad financiera, las prioridades de gasto, la capacidad de ejecución institucional y los mecanismos de fiscalización del Proyecto de Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado para 2027.
Lee dijo que solamente decir el monto de Q192 mil millones “ya toma tiempo”. “Es un número tan grande que uno se vuelve ajeno y nos damos cuenta de las consecuencias. Ha habido una cantaleta de que es el presupuesto más grande de la historia, pero eso es todos los años, pero este sí lo es, por el brinco que da. Es más de lo que el gobierno de la UNE gastó en 4 años. Hasta ahora la UNE era el que lo había hecho crecer mas con un 35%. El del 2027 sería un incremento del 65 % del primero al cuarto año”, dijo.
Recordó que 15 días atrás, existió una reunión de tanques de pensamiento o centros de investigación con distintas tendencias, y concordaron los vicios del proyecto de presupuesto para 2027. “No es como que se quiere vender de que hay ideologías económicas. No tiene que ver con ideologías sino con contabilidad, que lo entienden en Zúrich y una señora en una montaña, de que no se puede gastar más de lo que se tiene”, dijo.
El experto agregó que sobre las consecuencias, se ha olvidado la “disciplina” y la última vez que se observó un gobierno que “quiebra y no ejecuta” fue en la década del 80. “Incluso el mismo Estado deja de funcionar. El segundo rubro más importante del presupuesto actual que son Q24 mil millones, es el servicio de la deuda, que son pago de intereses. Ya es más que salud, más que seguridad y justicia, y los 10 ministerios juntos que reciben menos presupuesto. Lo primero que vemos es la disfuncionalidad del Estado”, explicó.
Lee, consultado sobre por qué hasta ahora se reaccionó ante el endeudamiento y sectores han criticado fuertemente, estuvo de acuerdo en asegurar que han existido “gobiernos indulgentes”. “Es como aquel cuento de la rana que se calienta poco a poco. En algún momento se fue muy condescendiente, pero otros sí hemos llamado la atención de los montos y la deuda”, resaltó.
Agregó que se trata de llamar la atención y de “no tolerar” de que se permita un incremento presupuestal de tal magnitud. “Lo que se crea es una bomba de tiempo. Existe la imprudencia fiscal, que significa que hoy se hace esto, pero en algunos años no se toma responsabilidad de lo que se hizo y se piensa que lo mire el próximo que viene”, dijo.
Añadió que se busca combatir “ciertas narrativas” que hay en el país. “Hemos tenido disciplina macroeconómica en los últimos 30 años, pero la mayoría de guatemaltecos tiene menos de 30 años. Existe la narrativa de que tenemos un bajo nivel de deuda comparado con otros países, pero es muy alto respecto a los ingresos fiscales. No se pagará con PIB sino con impuestos. No tenemos espacio para endeudarnos”, explicó.
Lee afirmó que 3 de cada 10 quetzales va para pago de deuda. “Es como una tarjeta de crédito. Nos endeudamos con deuda cara para pagar deuda barata. Y 2 de cada 10 va para inversión. No es legal y ni es moral. Se inventan chapuces en la ley general de presupuesto para que se pueda usar deuda para pagar. El Congreso es el que debería no estar permitiendo que se viole una ley”, indicó.
Añadió que cuando se toma una deuda, se abordan otros indicadores, para estar “solvente en todos los parámetros”.
El economista dijo “no conocer” qué se ha logrado con el presupuesto actual “porque no hay indicadores y ni siquiera metas”.
“Cuando se empiezan a buscar resultados, como indicadores de educación, no nos hemos indignado lo suficiente. Guatemala fue el peor pues cayó 18 puestos en educación”, dijo.
Lee habló de la infraestructura y los cuestionamientos alrededor, pero resaltó la “disociación entre hacer algo y obtener un resultado”. “Para mi es bueno este ejemplo, porque la infraestructura no es un objetivo en sí mismo, sino que es un medio, porque el objetivo es la logística. Dicen que remozaron escuelas, pero uno se pregunta dónde está el aprendizaje de los niños. Cuando uno mira este presupuesto no hay intención de corregirlo, sino de cómo se agravar las cosas”, dijo.
Añadió que no se justifican con proyectos los recursos dados a regiones, sino que primero se da el dinero y luego “se inventan los proyectos”.
El experto resaltó además sobre que pese a que se trasladen fondos, no hay capacidad de ejecución y por ende, posibles resultados.









