En el análisis de ALas845, hablamos de, “Guatemala entre tradición y modernidad: ¿Cómo está cambiando nuestra identidad cultural?”.
El invitado Julio Valdez, sociólogo, investigador y catedrático universitario, realizó un análisis sociológico e histórico de las celebraciones del 1 de noviembre en Guatemala, sus raíces religiosas, indígenas y comunitarias, la manera en que las distintas generaciones viven estas tradiciones y la incorporación de manifestaciones culturales extranjeras, como Halloween y otras celebraciones globalizadas.
Valdez resaltó el simbolismo y la discusión sobre el fiambre y las otras comidas relacionadas. Agregó además la Carrera de Cintas en Todos Santos Cuchumatán, Huehuetenango, como una tradición fuerte durante la conmemoración.
Añadió que el Día de Muertos es “producto del mestizaje cultural”. “Hace años se discutía si era de las pocas celebraciones con carácter prehispánico, pero esencialmente es mestizo. Los primeros frailes para evangelizar estando en desventaja, entraron en una especie de diálogo con las culturas que ya estaban. Se trató de hacer una fusión, o sincretismo, que dio pie al Día de Todos los Santos. En México teóricamente sería la misma celebración pero ellos desde el 25 de octubre se conmemora a quienes fallecen por causas específicas”, dijo.
Agregó que los mexicas o náhuatl determinaban la muerte por la forma del fallecimiento, por eso se conmemora cada día “un tipo de muerte en particular”.
Explicó que en la cosmovisión católica, se halla a personas que murieron como mártires, hasta quienes tienen relación con milagros. “Ha sido una discusión sobre la concepción que tenemos sobre la muerte. En el catolicismo es un rito de paso, al trascender a la vida eterna. Pero en la cosmovisión maya, el muerto siempre está presente”, dijo.
Valdez afirmó que el Día de Muertos ha sido motivo para “reafirmar la identidad nacional”. “Con los mexicanos está la discusión de la convivencia con Halloween. En la década del 70 pensaron que la avalancha cultural de Estados Unidos era demasiada y pensaron en poner un muro de contención cultural con el Día de Muertos. Mucho de lo conocido hoy, ha sido generado en los últimos años. El fiambre está también imponiendo un muro, pero además los barriletes y otras tradiciones”, señaló.
Añadió que la tradicional comida está “en constante transformación”. “Nos damos cuenta que la tradición es viva. Muchas empresas se dieron cuenta que había que apostarle a la marca país. Es un dinamismo en el sector productivo, y eso se puede concebir como un muro de contención cultural”, dijo.
Sin embargo, explicó que comparado al caso de Halloween, el Día de Muertos no tenía el carácter festivo en el pasado. “Eso la celebración no lo contemplaba, pero la celebración del Halloween sí cuenta con el jolgorio. Es tan fuerte la influencia mediática, que muchos redefinen el tema del Halloween”, aseguró.
Valdez afirmó que al ser una conmemoración viva, se añaden elementos con el tiempo. “A como está ahora la fiesta del Halloween es una fiesta de consumo. Desde los disfraces, los bares y almacenes. Es uno de los tantos días del año que se debe de aprovechar el consumo. La conmemoración del Día de Muertos no daba para tanto, no daba para consumo masivo”, dijo.









