Durante la noche del 31 de octubre, la comunidad de Villa Nueva vivió momentos de gran tensión y angustia a causa de un hacinamiento registrado en los alrededores del cementerio municipal.
Lo que debía ser una velada de convivencia familiar y tradición, previa a las conmemoraciones del Día de Todos los Santos, se transformó en una escena de caos y preocupación.
Cientos de personas se concentraron en el lugar para participar en las actividades nocturnas y visitar las tumbas de sus seres queridos, sin embargo, la gran cantidad de asistentes superó por completo la capacidad del área.
Entre la multitud se encontraban padres de familia con sus hijos, quienes sufrieron momentos de pánico al verse atrapados entre la gente. Algunos menores lloraban mientras sus familiares intentaban salir del tumulto, y varias personas presentaron crisis nerviosas, desmayos y lesiones leves producto de los empujones y la falta de espacio para movilizarse.
Ante la situación, los cuerpos de socorro acudieron rápidamente al lugar para brindar asistencia médica y apoyo emocional a los afectados, además de trasladar a los heridos a distintos centros asistenciales del municipio.
Vecinos y asistentes denunciaron la ausencia de medidas de seguridad adecuadas, señalando que no se contaba con el número suficiente de agentes para controlar la multitud ni con un plan de ordenamiento vehicular y peatonal.
Redacción: Roxana de León







