La Ley de Competencia busca regular el mercado guatemalteco, sancionar prácticas anticompetitivas y eliminar barreras a la inversión, con el objetivo de fomentar transparencia y dinamismo económico.
La Ley de Competencia cumple un año desde su aprobación y representa un cambio en las reglas del mercado guatemalteco. Su propósito es evitar prácticas que limiten la libre competencia y garantizar que los precios, la calidad y la oferta de productos respondan a las condiciones del mercado, no a acuerdos entre pocos actores.
La Superintendencia de Competencia afina el reglamento del Decreto 32-2024, que entrará en vigencia el 1 de enero de 2026. Hasta el 14 de noviembre, empresarios, especialistas y ciudadanos pueden enviar observaciones y propuestas sobre el documento. El objetivo es definir un marco que elimine barreras a la inversión y promueva un entorno más equitativo para las empresas.
La normativa permite sancionar prácticas como acuerdos de fijación de precios, exclusión de competidores o fusiones que afecten la competencia, y también contempla modificaciones al Código de Comercio y al Código Penal para regular monopolios y abusos de poder económico.
Archila destaca que no todos los sectores concentrados implican prácticas anticompetitivas; en algunos casos, la estructura responde a la eficiencia y a la dimensión del mercado.
Con la Ley de Competencia, Guatemala busca ordenar las reglas del juego económico y evitar prácticas que distorsionen los precios o limiten la entrada de nuevos competidores.
Por Andrea Palacios







