Guatemala revive cada 7 de diciembre la tradicional Quema del Diablo, un ritual heredado de la época colonial que marca el inicio de las festividades marianas y la preparación espiritual para la Navidad.
Este domingo 7 de diciembre, la Quema del Diablo volvió a encenderse en Guatemala, dando inicio a las festividades dedicadas a la Virgen de la Inmaculada Concepción. Aunque la costumbre nació en la época colonial, sigue presente en distintos barrios y comunidades del país, conservando su carácter simbólico: dejar atrás lo negativo antes de la llegada de la Navidad.
El origen de la tradición se remonta al siglo XVII, cuando las luminarias se utilizaban para iluminar las procesiones en tiempos sin alumbrado público. Con el paso de los años, la práctica evolucionó hasta incorporar piñatas con la figura del diablo elaboradas en alambre y papel, a las que muchas familias agregan pirotecnia.
Uno de los puntos donde la celebración destacó nuevamente fue la colonia Abril, en la zona 5 capitalina. Allí se llevó a cabo la ya conocida Quema del Diablo Gigante, una actividad que suma 42 años y continúa atrayendo tanto a habitantes del área como a visitantes. El encendido se realizó a las 18:00 horas, horario habitual en el que coinciden las actividades religiosas de la Inmaculada Concepción.
Durante la cobertura realizada por Canal Antigua, una persona identificada únicamente como “Diablo 5” comentó que la tradición se mantiene gracias al compromiso del vecindario y al sentido de pertenencia que genera.
Este año, la figura del diablo no fue solo decorativa: incluía una pelota de fútbol en referencia a la eliminación de la Selección Nacional rumbo al Mundial, así como una máscara del expresidente estadounidense Donald Trump, utilizada como gesto de protesta ante las recientes deportaciones.
Por Brandon Montenegro







