El diputado Jairo Flores fue electo como nuevo secretario general de VOS pese a la disputa legal interna. Mientras su grupo asegura tener respaldo de amparos, Carlos Bezares cuestiona la legitimidad del proceso. Tras asumir, Flores anunció una depuración dentro del partido.
El partido Voluntad, Oportunidad y Solidaridad (VOS) llegó a un nuevo punto de tensión luego de que este domingo se realizara la Asamblea Nacional en la que el diputado Jairo Flores fue electo como secretario general, pese a que una resolución judicial había dejado sin efecto la convocatoria.
Flores aseguró que contaban con dos amparos otorgados por la Corte de Constitucionalidad que permitían continuar con la actividad, por lo que sostuvo que la Asamblea se realizó conforme a derecho. Durante la jornada se eligió a la nueva dirigencia, integrada además por Orlando Blanco, Carlos Barreda, Aldo Dávila e Israel Santizo en puestos adjuntos.
Mientras tanto, Carlos Bezares, quien encabezaba la dirección anterior del partido, afirmó que la apelación presentada por los diputados de VOS no reinstalaba el amparo original y reiteró que el caso está en conocimiento de la Corte. Según su postura, fue ilegal desde el inicio el amparo con el que se le retiraron las facultades ante el Tribunal Supremo Electoral, por lo que confía en que la resolución final restituirá su posición. También advirtió que, si consideran que la resolución no respeta el Estado de derecho, recurrirán a instancias internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
La disputa se agravó después del fallo emitido el 4 de diciembre por el Juzgado Décimo de Primera Instancia Civil, el cual dejó sin efecto las convocatorias a asambleas nacionales, departamentales y municipales, así como resoluciones del Tribunal Supremo Electoral que avalaban actuaciones del grupo que ahora lidera Flores.
Tras ser electo, el diputado anunció que impulsará una depuración interna del partido. Señaló que quienes, a su criterio, traicionaron a la organización deben abandonar sus filas y mencionó de forma directa al propio Bezares y a la diputada Karina Paz.
El conflicto continúa abierto. Por ahora, la legitimidad de la nueva dirigencia depende de resoluciones pendientes y de una evidente ruptura interna que no muestra señales de resolverse pronto.
Por Andrea Palacios







