El Congreso de la República concluyó el primer período ordinario de sesiones sin aprobar la Ley Antilavado, mientras el Gobierno advierte riesgos económicos y señalamientos internacionales para Guatemala.
El primer período ordinario de sesiones del Congreso prácticamente terminó sin consensos para aprobar la Ley Antilavado, normativa que el Gobierno considera urgente para evitar sanciones internacionales y fortalecer controles contra el lavado de dinero.
La falta de acuerdos entre bancadas mantiene estancada la iniciativa, situación que preocupa al ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, quien advirtió sobre posibles consecuencias para el país si la propuesta no avanza.
Según explicó, Guatemala corre el riesgo de volver a integrar la lista de países señalados por deficiencias en la lucha contra el lavado de dinero, lo que afectaría la credibilidad internacional y elevaría el costo del crédito externo.
El ministro también remarcó que la discusión de la ley quedó pendiente pese a que el Congreso cerró el primer período de sesiones ordinarias, por lo que el tema podría retomarse hasta una eventual convocatoria a sesiones extraordinarias o en el siguiente período legislativo.
Por Bryan Choy







