En ALas845 hablamos de, “El tablero político rumbo al 2027: alianzas, reacomodos y la disputa por el poder”.
El invitado Allan Ortiz, analista político guatemalteco, especialista en análisis institucional, comportamiento electoral, partidos políticos y gobernabilidad democrática, discutió los movimientos políticos que experimentan los partidos, bancadas y liderazgos nacionales de cara a las elecciones generales de 2027.
El experto señaló que en el caso del oficialismo se construyó una organización política “paralela”. “Esta trabaja cerca del Ejecutivo pero al mismo tiempo es una forma de oposición. Es un fenómeno de la hiper fragmentación en el Congreso, y lo que hay son ‘oficialismos’ que compiten entre ellos como expresiones caudillistas. Las fuerzas que gravitan alrededor del oficialismo compiten y es una crisis de identidad política”, dijo.
Añadió que el resultado fue la suplantación de una narrativa sobre la división entre el denominado “pacto de corruptos” y el sector oficialista. “No termina de conectar con la gente, pero tampoco encarnan una agenda ideológica”, agregó.
Ortiz aseguró que pese a las reformas electorales, la democracia se fortalecerá si se toma más en consideración a los partidos políticos. “Mucho se habla de la democracia, pero se presta poca atención a los partidos políticos, que son el punto de partida para el sistema político que hay. Nos da miedo entrarle a esos temas, porque al final son vehículos que se pueden saltar las trampas. La gran crisis de gobernanza está ligado a este gran elefante que son los partidos”, aseguró.
El analista resaltó que la “norma no es la excepción” pues los proyectos políticos no constituyen “organizaciones políticas organizadas y con una visión de país”. “He visto que los mismos políticos pasan de ser progresistas a conservadores, y en los últimos meses serán otra cosa. Se van observarán las gorras de ‘Make Guatemala Great Again’ pero se trata de una crisis de identidad política por poder traducir esa urgencia que necesitamos como país. Puede surgir un liderazgo que aglutine esos objetivos, totalmente, pero no hay tradición política. La ingobernabilidad entre los partidos, es un reflejo del país”, explicó.
Ortiz señaló que existe una ola de autoritarismo actualmente y quienes la ven “con buenos ojos”. “No son autoritarismos como tal, sino se busca como un tipo de resultados. El gobierno llegó como un rescate de la democracia y pareciera que no existirán resultados. Es la gran peligrosidad de cómo nacen estas narrativas emergentes, y lo que resulta es que los nuevos chicos dicen que la democracia no existe, ya se defendió, pero no mejora la calidad de vida. Frente a esta frustración hay quienes hallan en ese discurso anti político, su oportunidad política para posicionarse como parte del juego”.
En relación a los temas que serán parte de las próximas elecciones y quienes los enarbolarán, Ortiz explicó que las figuras conocidas han sufrido “mucho desgaste”. “Creo que no es un trabajo solo de los jóvenes, nadie quiere un sacrificio político, pero lo que la historia demuestra, es que logran llegar los que quieren; se tiene que querer liderar. Las redes sociales nos ha dado una clase política haragana, que ya no quiere conectar con el ciudadano y prefiere que la gente se ría con él, a que lo critique. Es una seria crisis de responsabilidad política. Cuando prefiere ser un meme que escuchar a la oposición, es un serio problema”, enfatizó.
El experto postuló que se debería liberalizar el proceso para que aumente la competencia electoral. “El proceso ya es caótico. Nos ayuda a reconocer la crisis de identidad política”, dijo.
Ortiz, sobre el sector privado, aseguró que se ha activado mucho más en los últimos meses por las amenazas del crimen organizado. “El sector privado guatemalteco asociado o no, hace unas cosas que no se sabe cómo, dadas las condiciones del gobierno que tenemos, que es un uno difícil. Las amenazas del narcotráfico y del crimen organizado los ha motivado a accionar. Por otro lado, ¿Dónde está la sociedad civil? y una mala interpretación fue representarla con el gobierno, cuando se debe oponer a éste. Ahora desaparecieron, pero entonces eran vehículos políticos, que tampoco han sido solo en este gobierno”, expresó.









