La falta de consensos entre el Congreso y el Ejecutivo volvió a frenar cualquier avance para atender el incremento en el precio de los combustibles. Aunque el Gobierno presentó una nueva propuesta de subsidio, diputados de distintas bancadas cuestionaron la ausencia de un informe sobre la ejecución del apoyo anterior, dejando nuevamente sin respuesta una problemática que continúa impactando la economía de los guatemaltecos.
Mientras el precio de los combustibles continúa al alza y su impacto ya se refleja en el costo del transporte, los alimentos y otros productos de consumo, el Congreso de la República volvió a posponer una decisión sobre las medidas para aliviar el bolsillo de los guatemaltecos.
La falta de consensos entre el Organismo Ejecutivo, las distintas bancadas legislativas y otros sectores impidió que las iniciativas relacionadas con los combustibles avanzaran en la agenda parlamentaria.
Durante la Instancia de Jefes de Bloque, funcionarios del Ejecutivo defendieron la nueva propuesta para otorgar un subsidio temporal a los combustibles. La iniciativa contempla un aporte de Q12 por galón de diésel y Q3 por galón de gasolina Regular, dejando fuera a la gasolina Súper.
Para explicar la propuesta comparecieron el ministro de Energía y Minas, Erwin Barrios; el intendente de Recaudación de la SAT, Erick Echeverría; la viceministra de Economía, Elizabeth Ugalde; y el viceministro de Administración Financiera del Ministerio de Finanzas, Walter Figueroa. Los funcionarios presentaron los resultados de la ejecución del subsidio aprobado anteriormente.
Sin embargo, lejos de generar consensos, la presentación provocó nuevas críticas de diputados de distintas bancadas, quienes cuestionaron la falta de un informe escrito sobre la ejecución de los recursos destinados al subsidio anterior.
El diputado Allan Rodríguez aseguró que los legisladores no recibieron la documentación que esperaban analizar antes de discutir una nueva propuesta.
Rodríguez insistió en que la solución no debe ser un nuevo subsidio, sino la eliminación del Impuesto de Distribución de Petróleo (IDP) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aplicado a los combustibles.
En la misma línea, el diputado Álvaro Arzú sostuvo que no existe una posición unificada dentro del Congreso ni una propuesta que cuente con el respaldo suficiente, por lo que la discusión continúa estancada mientras los consumidores siguen enfrentando precios elevados en las estaciones de servicio.
Las críticas también alcanzaron al Ejecutivo. La diputada Sonia Gutiérrez calificó de “lamentable” la presentación de los funcionarios y cuestionó que no se entregara un informe físico sobre la utilización de los recursos del subsidio anterior.
Por su parte, el diputado Inés Castillo rechazó las afirmaciones de las autoridades del Ministerio de Economía sobre el comportamiento de la inflación y sostuvo que el incremento en el precio de los combustibles inevitablemente repercute en toda la cadena económica.
Ante los cuestionamientos, el presidente del Congreso, Luis Contreras, indicó que el informe sobre la ejecución del subsidio ya habría sido remitido al Legislativo, aunque reconoció que las explicaciones verbales brindadas por los funcionarios no convencieron a la mayoría de los diputados.
El ministro de Energía y Minas, Erwin Barrios, rechazó los señalamientos y aseguró que la administración del subsidio se realizó con transparencia.
Pese a las explicaciones del Ejecutivo, la jornada concluyó sin acuerdos concretos y sin que las iniciativas fueran conocidas por el pleno.
Mientras persisten las diferencias políticas y los cuestionamientos sobre la ejecución del subsidio anterior, la respuesta legislativa continúa estancada y los guatemaltecos siguen afrontando el incremento en los precios de los combustibles sin una medida inmediata que alivie su impacto económico.
Por Jonathan Hernández







