La reforma al IUSI, ya sancionada y publicada en el Diario de Centro América, genera reacciones divididas en el Congreso. Mientras el diputado Ronald Portillo defiende la tasa cero para viviendas como un alivio para las familias, Samuel Pérez cuestiona la medida y advierte que podría afectar los ingresos municipales.
La reforma al Impuesto Único Sobre Inmuebles, IUSI, ya fue sancionada y publicada este 28 de agosto en el Diario de Centro América. Los cambios quedaron oficializados, pero abren un debate: mientras propietarios de viviendas dejarán de pagar el impuesto, las municipalidades podrían perder parte de estos ingresos.
El decreto establece una vigencia general de 60 días, mientras las reformas específicas al IUSI comenzarán a aplicarse 90 días después de su publicación.
Entre los principales cambios está la tasa de cero por millar para inmuebles destinados a vivienda, incluyendo propiedades de uso mixto, siempre que no estén vinculadas con determinadas actividades inmobiliarias.
Para los propietarios beneficiados, el efecto es directo: dejarán de pagar el IUSI. Pero reducir un impuesto también significa menos recursos para las municipalidades, y allí se concentra parte de la discusión.
El diputado Ronald Portillo defendió la reforma y aseguró que la tasa cero representa un alivio para las familias propietarias de una vivienda.
Portillo sostiene que no existe justificación para mantener este cobro sobre las viviendas y destaca que el beneficio también alcanza propiedades de uso mixto, donde funciona un pequeño negocio.
Pero el debate también pasa por la recaudación. El IUSI representa una fuente de ingresos municipales y su reducción plantea la pregunta de cómo las comunas compensarán esos recursos y si podría afectar los servicios.
El diputado Samuel Pérez cuestionó la modificación y advirtió que, desde su perspectiva, puede fortalecer privilegios y concentrar los servicios públicos en sectores con mayor capacidad económica.
El diputado Inés Castillo, ponente de la iniciativa de reforma al IUSI, calificó como positivo el resultado y destacó el proceso para alcanzar consensos.
La reforma tendrá así dos efectos por medir: cuánto representa el alivio para los propietarios y cuánto dejarán de percibir las municipalidades. Su impacto podrá evaluarse cuando las nuevas tasas comiencen a aplicarse.
Por Jonathan Hernández







