Los modelos analizados por el Insivumeh proyectan acumulados de precipitación entre 10% y 50% menores a lo habitual para septiembre.
Los déficits más marcados podrían concentrarse en Bocacosta, Franja Transversal del Norte, Pacífico y Caribe.
Eso no significa que dejará de llover. El punto está en la distribución: en el Pacífico, 55% de la lluvia mensual podría concentrarse en la cuarta semana; mientras que en el Caribe, 60% se proyecta para la tercera.
Al mismo tiempo, buena parte del país podría registrar temperaturas medias entre 0.5 y 2 grados por encima de lo normal. En las máximas, la anomalía podría alcanzar hasta 3 grados.
Y frente a las costas del Pacífico hay otra señal que sobresale: durante 2026, el 89% de los días analizados registró una temperatura superficial del mar por encima de la climatología. Junio y julio concentraron las mayores anomalías y el 2 de julio se alcanzó el punto máximo: +2.03 grados Celsius.
El dato no queda solo en un mar más caliente. El Insivumeh encontró una correlación positiva fuerte entre la temperatura del agua y la anomalía del nivel del mar, y señala posibles efectos sobre manglares y fauna acuática, además de condiciones que pueden favorecer cambios en las poblaciones de especies y proliferaciones de algas nocivas.
El Insivumeh advierte que este calentamiento puede generar estrés térmico sobre manglares y fauna acuática, además de contribuir a cambios en el nivel del mar.
Así se perfila septiembre: lluvias que pueden ser intensas y concentradas, pero con un acumulado menor de lo normal y temperaturas más altas de lo habitual.
Redacción por Roxana de León







