El uso de redes sociales por parte de organizaciones políticas vuelve a poner sobre la mesa los límites entre el proselitismo y la campaña electoral. A meses de que inicie oficialmente la campaña para las elecciones de 2027, el TSE mantiene seguimiento a publicaciones y actividades políticas.
Los partidos políticos ya utilizan las redes sociales para realizar actividades de proselitismo. Sin embargo, no toda publicación de contenido político constituye campaña electoral: la diferencia está en aquellas acciones dirigidas a promover candidaturas, captar electores o hacer un llamado directo al voto.
La Ley Electoral marca límites claros para la propaganda: solo puede realizarse durante el período autorizado. La norma incluye desde la promoción de ciudadanos o candidatos y la difusión de programas de gobierno, hasta cualquier acción destinada a captar electores, persuadirlos o influir directamente en su decisión de voto.
Las redes sociales también están bajo la lupa electoral.
El límite incluye publicidad pagada y contenidos utilizados para promover la imagen de posibles candidatos. El TSE mantiene expedientes abiertos por posibles casos de campaña anticipada y monitorea perfiles y publicaciones vinculadas con organizaciones políticas.
En este contexto, representantes de partidos participaron en una capacitación impartida por Meta sobre verificación de cuentas, pago de pauta y denuncia de perfiles falsos, además de herramientas para el manejo de publicidad digital.
La campaña electoral para las elecciones generales de 2027 tiene un período definido por la normativa electoral. Mientras llega esa etapa, las organizaciones políticas pueden realizar actividades de proselitismo dentro de los límites establecidos por la ley, pero las acciones que busquen captar el voto o promover candidaturas pueden ser objeto de revisión.
Por Daniela Florián







