Análisis | Elección de Élfego Odair Castañón González como Contralor General de Cuentas

El equipo de analistas de ALas845 abordó los cuestionamientos alrededor del nuevo jefe de la Contraloría General de Cuentas y sus posibles vínculos con el oficialismo, de cara a la fiscalización del gasto público y las elecciones de 2027.
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En un programa especial con el equipo de analistas de ALas845, se discutió sobre la elección de Élfego Odair Castañón González como Contralor General de Cuentas para el periodo 2026-2030, los cuestionamientos sobre posibles intercambios políticos, las implicaciones para la independencia de la Contraloría y los riesgos para la fiscalización del gasto público y las elecciones de 2027.

Castañón González fue electo el pasado martes en el Congreso con 154 votos, en medio de una sesión en donde se destacó además su vínculo familiar con el diputado oficialista Manfredo Duvalier Castañón.

Arévalo mantiene influencia y vínculo con diputado

El analista Cristhians Castillo destacó que el año “temido” por las elecciones de segundo término, al final ya terminó y “no ocurrió nada serio”. “Aunque no les guste a algunos, el presidente tiene músculo y le han aprobado todo en el Congreso. Hay efectividad política. La oposición da risa. El presidente arrasó y ya la décima legislatura ya nos tiene acostumbrados; tenemos una oposición de chiste”, dijo.

Por su lado, Conrado Reyes dijo que se trata de prácticas vistas en los últimos años. “Es más de lo mismo. Revisando la trayectoria de Castañón, fue subcontralor administrativo de la actual gestión. No hay independencia. Fue director desde el 2018, y estuvo en otros cargos. Si los casos de los anteriores gobiernos no avanzaron, difícilmente en esta gestión pasarán, y eso explica los 154 votos”, dijo.

Según el analista Héctor Pérez. el Congreso no tenía opción y debía elegir entre los 6 candidatos que fijó la postuladora.

“No cambiaremos los procesos si tenemos las mismas reglas; la Constitución es buena y nosotros mismos no respetamos las reglas”, dijo.

Mario Rosales aseguró estar de acuerdo que “son las reglas que hay”, pero se supone que el oficialismo ofreció “al bloquear al país” que lo iban a rescatar “de las huestes de Allan Rodríguez”. “¿Se imaginan que hubieran puesto al hermano de éste o de Shirley Rivera? Estamos de acuerdo que es un juego político, pero hacerle esto al pueblo; poner al hermano de Menkos porque quieren, es una bofetada”, explicó.

Reyes fue más enfático, al decir que el movimiento se plasmó para encubrir el gasto público futuro.

Rosales indicó, por argumentos sobre el equilibrio entre poderes, que existe un “berrinche” del Ejecutivo porque les “madrugaron” el tercer asiento con Roberto Molina Barreto en cambio de Rony López. “Se los ganaron por dormidos, pues el presidente con la Cancillería, con la chequera y otros pudieron hacerlo a su favor, pero un lobby de medio millón les ganó el asiento; es una chambonada”, resaltó.

Reyes recordó que fue la Democracia Cristiana la que “cooptó las cortes” en los años 80. “Lo que se esperaba es que si el país estuvo paralizado más de 100 días, se esperaba que ese compromiso fuera así, pero fue todo lo contrario. Los diputados y alcaldes quieren su finiquito para postularse de nuevo”, explicó.

Agregó que casi ningún partido puede decir que “no participó” y aseguró que se trató de una “afrenta al combate a la corrupción”.

Presiones externas y el beneficio de la duda

Castillo indicó que se debe discutir el “principio de ingratitud” o romper el vínculo de quienes los respalda. “Eso se verá en el ejercicio de poder. El finiquito al final es una herramienta que se puede usar a favor o en contra”, resaltó.

Sobre el parentesco familiar, añadió que se trata de “un mal” del actual gobierno. “Me parece que la principal discusión es que el contralor electo cumpla su función pero eso lo veremos en el camino. Estará muy auditado y veremos en el ejercicio del cargo la independencia o si llegan a negociar con ellos”, expresó.

Pérez citó la presión de Estados Unidos y resaltó que el finiquito puede ser una línea de presión desde dos ámbitos. “Puede ser desde la presión externa o desde la Contraloría. Esta elección hasta validación tuvo. Los organismos internacionales pueden ayudar pero ojalá sean verdaderamente independientes, no solo en el control del gasto sino en el proceso eleccionario”, recalcó.

Reyes aseguró que desde 1986 no se había dado un vínculo de consanguinidad con un diputado oficialista por parte de un contralor, y dijo que el presidente de la postuladora fue “incapaz” de entrar a conocer este tema. “La idoneidad además se trata que haya garantía de que no existe un conflicto de intereses. Es evidente y ahora salta a la vista”, dijo.

Castillo dijo que “no se puede esperar más”, pues al final el incentivo es gozar del poder y del erario público.

CC conocerá amparos por nombramiento de Jonathan Menkos

Acerca que este jueves magistrados de la Corte de Constitucionalidad conocerían los amparos sobre la designación de Jonathan Menkos en el Banguat, Castillo explicó que “se impondrá el poder” pero resaltará quien tenga “el sartén por el mango”.

Por su lado, Pérez recordó el caso de José Alejandro Arévalo quien tuvo un caso similar. “El permiso en el que se están basando básicamente es esto; es un periodo de esa legislatura, pero ahora aquí lo validan”, dijo.

Reyes señaló que en ese momento se mantuvo a Arévalo en la Superintendencia de Bancos, pero no es un “parámetro” para el caso de Menkos. “El Banguat no pertenece al Ejecutivo; están desviando la atención de la verdad. Eso lo deberá resolver la corte”, explicó.

Rosales resaltó que se trata de un “embrollo innecesario” y consultado Reyes sobre la razón de este nombramiento, dijo que posiblemente es contra quien “guarda las finanzas del partido de gobierno”.

Rosales fue más allá, al asegurar que tiene informaciones de que funcionarios de trayectoria en el Banguat, están siendo presionados a renunciar.

El análisis completo:

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