Venezuela vive una crisis estructural desde hace años que “ha influido en cómo las niñas y adolescentes se ven a futuro”, explica Chang.
La agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) indicó el pasado diciembre que 7,1 millones de venezolanos salieron de su país de origen en los últimos años.
Y en ese contexto, señala la ONG, muchas jovencitas se ven obligadas a asumir la responsabilidades de padres que emigraron y las dejaron a cargo de hermanos menores.
“Muchas niñas ahorita están asumiendo la responsabilidad de ser las que cuidan a sus hermanitos y creen que es el único rol que pueden ejercer, el de cuidadoras, cuando pueden ser más”, explica Chang, quien lidera la fundación desde 2021.
En la charla, Chang pregunta a las niñas qué desafíos identifican a la hora de estudiar. Lo primero, afirma que es “lo que opinen nuestros padres”; seguido por “las dudas”, “las limitaciones sociales” y “la falta de oportunidades en el país”, que atraviesa una aguda crisis que acabó con el poder adquisitivo del venezolano.
En los colegios las respuestas son más alentadoras, que cuando visitan zonas vulnerables, un poco vinculado a referentes cercanos.
“Las niñas aspiran a ser doctoras, quieren ser policías, muchas quieren ser cirujanas. Hay niñas que nos han dicho que quieren ser azafatas”, afirma.
¿Miedos?
Mujeres ingenieras comparten con el grupo de adolescentes sus historias de éxito, alentadas por la ONG, con el propósito de aumentar la ambición profesional de las niñas.
“¿Cómo sobrellevaste el miedo a estudiar una carrera tan fuerte?”, pregunta una de las jóvenes.
Una de las profesionales explica los desafíos, el esfuerzo, el logro. No es fácil ser una profesional en este país conservador, que como la mayoría en el mundo, presenta más oportunidades para los hombres.
Venezuela tiene de hecho la tasa más baja de participación laboral femenina en América Latina y el Caribe, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El promedio de mujeres empleadas en la región es de 47 %, mientras que en Venezuela es de 37 %.
Según Inspiring Girls, “las niñas experimentan una pérdida de 30 % de confianza en sí mismas entre las edades de 8 y 14 años”.
Fuente: VOA









