Tras la suspensión del presupuesto 2024, la Superintendencia de administración tributaria afirma que ha iniciado la planificación de un plan B para determinar cual será el escenario a utilizar para la recaudación de impuestos del próximo año.
Luego de la decisión de la Corte de Constitucionalidad de suspender la aprobación del presupuesto 2024, la Superintendencia de Administración Tributaria afirma que ha comenzado a trabajar en un nuevo plan que pueda advertir posibles retos si en dado caso queda vigente el presupuesto 2023, para así verificar como será la recaudación de impuestos para el próximo año.
De momento, la SAT queda a la espera de las decisiones del Tribunal Constitucional, para así verificar cual de los dos planes deberán implementar a partir del 1 del próximo año y así planificar la forma en la que se estarán recaudando los impuestos.
Según el superintendente, el 2023 terminará con una meta superada por casi 9 mil millones de quetzales.
Entre los impuestos que más se recaudaron este año se encuentran ISR e IVA, asegurando que se ve un panorama alentador para el próximo año.
Por Sergio Osegueda







