A inicios del siglo XVIII empezaron a surgir pequeños poblados o asentamientos en la actual Guatemala de la Asunción, siendo uno de ellos el Cantón la Paz (actual zona 8) que en sus inicios recibió el nombre ‘De La Concepción’, con las celebraciones religiosas y sociales muy particulares siendo la principal su fiesta patronal en el día de los Santos Reyes, la cual dedicaron a la Inmaculada Concepción.
Contaban para dicha celebración con dos imágenes devocionales, la llamada Titular talla de estofe que presidía el altar mayor, la ‘imagen procesional’ que actualmente visita los hogares católicos del barrio durante el año y el día 5 de enero de cada año, se devuelve al templo en su solemne rezado de las vísperas.
La celebración es siempre un evento nacional, de tal modo lo hacen constatar las notas de algunos periódicos en distintas épocas, para el 6 de enero de 1938 el servicio de transporte público colocó línea directa de El Amate hasta la plaza del Guarda Viejo con el fin de que los fieles participaran durante el día y la noche.
La dulce imagen de la Virgen del Guarda inicia su historia devocional en el complejo religioso de San Francisco el Grande, siendo esculpida para que presidiera el altar mayor de la Capilla de los Terciarios Franciscanos que obtuvieron el terreno y se levantó la actual capilla que hace frente a la puerta de San Buenaventura y que se conoce como del Hermano Pedro, en la actual Antigua Guatemala.
Mientras fue dando la construcción de dicho templo, la tercera orden instituida en 1613 únicamente para varones, y en el año 1614 permitieron el ingreso de damas, recibió la capilla lateral en el templo principal (que se encontraba en construcción) en la cofradía de Concepción, popularmente conocida como del «Cornadillo». Con tal motivo se hizo una muy hermosa imagen que se veneraba en la capilla de la Tercera Orden.
Con los terremotos de 1773, lo terciarios trasladaron sus enseres e imágenes a la Nueva Guatemala de la Asunción donde levantaron una capilla de dimensiones extraordinarias, presidiendo en muchas ocasiones celebraciones principales, con la llegada de Justo Rufino Barrios, la capilla fue expropiada y la imagen de la Inmaculada quedó abandonada en algún lugar del templo mayor.
Luego fue trasladada a la Parroquia de los Remedios, que estaba a cargo de los padres franciscano exclaustrados que a su vez atendían a la Iglesia de la Providencia en el Guarda Viejo. Hoy en día la procesión de los reyes y la virgen del Cordonillo cierran el ciclo de la conmemoración al Dogma de La Inmaculada Concepción.







