El precio del barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI) cayó a 59.78 dólares, su nivel más bajo en cuatro años, como resultado de una combinación de factores económicos y geopolíticos que afectan tanto la oferta como la demanda global de crudo.
Durante la noche del domingo 6 de abril, los futuros del WTI retrocedieron más del 3 %, tras acumular una pérdida cercana al 6 % en las dos semanas anteriores. Esta tendencia a la baja se relaciona con el temor a una posible recesión global, la desaceleración del consumo energético y el aumento de tensiones comerciales.
La reciente imposición de aranceles por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a productos provenientes de China, la Unión Europea y otros países, ha generado incertidumbre en los mercados.
Analistas advierten que estas medidas podrían elevar los costos de producción, frenar la actividad económica y, en consecuencia, reducir la demanda de petróleo.
Según JPMorgan, el riesgo de recesión en Estados Unidos y a nivel global ha aumentado significativamente, pasando del 40 % al 60 % para 2025.
A esto se suma el incremento de la producción por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, que prevé elevar su oferta en 411 mil barriles diarios a partir de mayo. Esta decisión podría intensificar el exceso de crudo en los mercados internacionales y ejercer mayor presión a la baja sobre los precios.







