Por: AFP
Los costarricenses votaron este domingo (1º) para elegir presidente, con la oficialista Laura Fernández como gran favorita por sus promesas de mano dura contra la violencia del narcotráfico, que según sus rivales empujarían al país hacia el autoritarismo.
Las urnas cerraron a las 18:00 horas locales (21:00 de Brasilia), tras una jornada de 12 horas en la que 3.7 millones de costarricenses también fueron llamados a elegir diputados en este país reconocido por su democracia, pero golpeado en los últimos años por la criminalidad.
Al caer la noche, miles de personas agitaban banderas de sus partidos y hacían sonar bocinas en San José y otras ciudades, a la espera de los primeros resultados que el tribunal electoral divulgará alrededor de las 21:00 horas locales (00:00 en Brasilia).
“A diferencia de países como Nicaragua o Venezuela, aquí tenemos el privilegio de votar libremente. El desafío más importante es combatir el narcotráfico”, dijo a la AFP Diego Araya, cajero bancario de 25 años, en el sureste de la capital.
Fernández, politóloga de derecha de 39 años, reiteró que su meta es “ganar en primera vuelta”, para lo cual necesita el 40 % que le atribuyen las encuestas. Una eventual segunda vuelta sería el 5 de abril.
Heredera política del popular presidente Rodrigo Chaves, la exministra también aspira a obtener 40 de las 57 curules del Congreso para reformar la Constitución y los poderes del Estado.
Sileny Fernández, asesora de recursos humanos de 39 años, dice apoyar “la continuidad” porque “la economía va bien y Laura va a golpear fuerte a los narcos”.
Una victoria de la oficialista para gobernar a partir del 8 de mayo por cuatro años fortalecería a la derecha en América Latina, tras las recientes victorias en Chile, Bolivia y Honduras.
A diferencia de Honduras, Estados Unidos —aliado del gobierno de Chaves— no manifestó preferencia por ningún candidato, limitándose a expresar su “respeto por el proceso democrático de Costa Rica”.

Factor Bukele
Pese a que durante su gobierno la tasa de homicidios alcanzó un récord de 17 por cada 100 mil habitantes, Chaves culpa al Poder Judicial, que según él favorece la impunidad de los criminales.
Siete de cada diez homicidios están ligados al narcotráfico, que ha transformado a este país —considerado por décadas uno de los más seguros del continente— en un centro logístico y de exportación de drogas, según las autoridades.
“El narco entra y sale como si fuera su patio y no hay un gobierno que lo frene. Aún estamos a tiempo de rescatar nuestro país”, dijo Bernarda Marín, cocinera de 70 años, tras votar por el economista opositor Álvaro Ramos, segundo en las encuestas con 10 %.
Fernández propone concluir la construcción de una prisión inspirada en la megaprisión para pandillas del presidente salvadoreño Nayib Bukele, además de aumentar penas y decretar estados de excepción en zonas marginales conflictivas.
“Me gusta su proyecto de prisión. La violencia explotó porque están tocando a los jefes, como sacar a las ratas de las alcantarillas”, justificó Jéssica Salgado, oficinista de 27 años.
Su hermana Kenia, de 24 años, que votó por la oposición, lamentó que el presidente haya dicho que los narcos se matan “entre ellos”, sin darse cuenta de que “inocentes están muriendo”.

Temor de autoritarismo
Los opositores aseguran que la oficialista quiere imitar a Bukele —quien concentra poder absoluto e instauró la reelección indefinida— y que, si gana, Chaves gobernará desde las sombras este país de 5.2 millones de habitantes.
Fernández es calificada de “populista” y “mala copia” de Chaves por adoptar su retórica confrontativa, y se le acusa de querer cambiar la Constitución para que su mentor regrese al poder en cuatro años. Actualmente, él solo podría postularse tras dos períodos fuera del gobierno.
“Siempre velaré por la estabilidad democrática”, garantizó la candidata en su centro de votación.
Al votar, el expresidente Óscar Arias, premio Nobel de la Paz en 1987, afirmó que está en juego “la supervivencia de la democracia”: “Lo primero que quieren los dictadores es reformar la Constitución para mantenerse en el poder”.
“Aquí no hay dictaduras”, dijo el presidente tras votar, luego de generar críticas por hacer gestos de burla contra electores que gritaban “¡Fuera Chaves!” afuera de un centro de votación.
La oposición, que apuesta por una segunda vuelta o por un bloque legislativo que haga contrapeso, dispersó sus propuestas entre 19 candidatos, incluidos Ramos y la ex primera dama de centro Claudia Dobles.
Aunque la pobreza bajó de 18 % en 2024 a 15.2 % en 2025, Costa Rica figura entre los seis países más desiguales de América Latina según el índice de Gini y es el segundo país más caro de la región, solo detrás de Uruguay.










