En ALas845 hablamos de, “El futuro del árbitro electoral: desafíos del Tribunal Supremo Electoral en un país polarizado”.
Los invitados fueron Dalila Maldonado, doctora en Derecho y especialista en procesos electorales; y Justo Pérez, abogado y notario, analista político y asesor empresarial.
Según Maldonado, ahora el TSE no está “parcializado ante la democracia” y lo atribuyó a la falta de capacitación. “Deberían ser capacitados un año antes de elecciones. Nuestro sistema electoral es muy limpio pero debería ser una reestructuración”, dijo.
Pérez añadió que el TSE por definición imparte “justicia electoral y vigila porque el voto sea puro y se respete la voluntad popular”.
“Se le conoce como un órgano extra poder y ejerce una función jurisdiccional pero administrativo que dirime cuestiones de derecho electoral. Es una entidad que surgió por la nueva era democrática”, indicó.
Según Pérez, durante el periodo en que no hay elecciones, el TSE garantiza los derechos políticos y de los partidos para que sean plenamente respetados.
Sobre las nuevas funciones, Maldonado recordó las recientes reformas a los reglamentos del TSE, y dijo que aunque el tribunal sigue siendo el órgano contralor de financiamiento, “no hay una auditoría”.
Pérez añadió que en 2016 se otorgaron reformas que, a su criterio, no necesitaba el tribunal, pero se daba un momento histórico para controlar recursos.
Maldonado mencionó la falta de una academia de formación para las juntas electorales y que se capaciten sobre el proceso electoral. “El TSE tiene una ley tan compleja. Si una junta receptora tuviera la capacitación correcta, primero los resultados estarían de forma inmediata y cómo llenar las actas”, dijo.
Pérez señaló que al TSE no le corresponde analizar sobre temas judiciales, pero sí sobre las cuentas atrasadas que tenga con el Estado cierto candidato. “Toda atribución más, excede en sus funciones. Sobre la pauta, en un caso tuvieron que contratar a una empresa para saber de qué se trataba la pauta electoral. Obviamente no tienen por qué saberlo. Queremos atribuir muchas cosas al TSE pero no lo puede hacer correctamente. No solo es conteo de actas y capacitación, sino que en las últimas tres elecciones los jefes de informática han estado presos”, resaltó.
Para evitar la judicialización de los eventos electorales, Maldonado indicó que esto “no se evitará” pues existen este tipo de delitos.
“En las elecciones del 2015, el director de Informática era muy bueno y había un sistema que crearon en su momento. Debemos ser como México para generar nuestras propias capacidades”, dijo.
Pérez añadió que el TSE no es “tribunal ni supremo” porque sus resoluciones son impugnables, pero resaltó el diseño del sistema de conteo. “Está compuesto por ciudadanos, por personas del común. Por eso es que en las receptoras de voto, no puede haber fraude, pero puede venir el problema del sistema informático que se usa”, resaltó.
Sobre los nuevos magistrados, Maldonado los calificó como “diversos” y dijo que los anteriores estaban “politizados”. “Los de ahora conocen la ley, y las esperanzas están puestas en este TSE. Sobre todo porque no creo que haya uno peor que el pasado”, dijo.









