Las denuncias por clonación de tarjetas y estafas digitales continúan en aumento en Guatemala, mientras autoridades y diputados buscan fortalecer los mecanismos de protección para los usuarios bancarios.
Derivado de una serie de casos relacionados con clonación de tarjetas, robo de información y accesos ilícitos a aplicaciones financieras, las autoridades mantienen la atención sobre el crecimiento de los fraudes digitales en Guatemala, una modalidad delictiva que ha mostrado una evolución constante en los últimos años.
La preocupación llegó al Congreso de la República, donde autoridades de la Superintendencia de Bancos, el Banco de Guatemala y la Policía Nacional Civil expusieron el comportamiento de los fraudes electrónicos y las acciones que se impulsan para combatirlos.
Según datos presentados durante la reunión, actualmente existen 151 gestiones relacionadas con reclamaciones por fraudes digitales, que representan alrededor de Q11 millones. Parte de esos recursos ya ha sido reintegrada a los usuarios afectados.
Las autoridades señalaron que los grupos criminales han sofisticado sus métodos, utilizando mecanismos como la clonación de tarjetas, la sustracción de datos personales y la vulneración de dispositivos móviles para cometer los fraudes.
El diputado Héctor Aldana manifestó preocupación por el impacto económico que estos delitos generan en la población y consideró necesario fortalecer los mecanismos de protección para los cuentahabientes.
Además, señaló que la SIB debe impulsar mayores controles y herramientas de resguardo dentro del sistema financiero.
Como parte de los acuerdos alcanzados, Aldana solicitó a las autoridades presentar propuestas concretas para reforzar el marco normativo vigente y anunció una nueva reunión dentro de 15 días, en la que se evaluarán posibles medidas para combatir el crecimiento de los delitos digitales en Guatemala.







