Tras el mensaje de Arévalo sobre un diputado que frenó el decreto de combustibles, Allan Rodríguez salió en respuesta, defendió sus objeciones y cuestionó al presidente.
El decreto que establece precios máximos para los combustibles sigue sin llegar al Ejecutivo. El presidente Bernardo Arévalo responsabilizó a un diputado de frenar el trámite
Durante su pronunciamiento, Arévalo aseguró que el Ejecutivo está preparado para implementar la medida aprobada por el Congreso, pero señaló que la normativa continúa detenida por las objeciones presentadas por un legislador.
Aunque no mencionó su nombre, el señalamiento apuntó a Allan Rodríguez, quien el 10 de septiembre presentó objeciones contra el Decreto 21-2026.
Rodríguez respondió este lunes. El diputado rechazó ser responsable de la crisis y sostuvo que fue el Gobierno el que permitió que los precios alcanzaran los niveles actuales.
También defendió las objeciones como parte de sus facultades legislativas y argumentó que, a su criterio, la respuesta debería pasar por reducir impuestos a los combustibles y no por un mecanismo de subsidio.
Más allá del cruce de señalamientos, existe un efecto concreto: las objeciones presentadas por Rodríguez frenaron el envío del decreto al Organismo Ejecutivo.
La normativa había sido aprobada por el Congreso y podía continuar hacia Presidencia para su eventual sanción o veto. Sin embargo, con las objeciones, el Legislativo debe resolverlas antes de remitir el decreto.
El trámite permanecerá pendiente al menos hasta el 22 de septiembre, cuando el Congreso podrá entrar a conocer las objeciones.
Esto significa que los precios máximos de Q39 para el diésel y la gasolina regular y Q41 para la superior todavía no pueden aplicarse bajo este decreto.
Y el calendario podría extenderse aún más. Dependiendo de lo que resuelva el Congreso y de los pasos posteriores para sancionar, publicar y reglamentar la normativa, existe la posibilidad de que el mecanismo termine entrando en funcionamiento hasta octubre.







