Organizaciones de distintos sectores entregaron al Congreso una propuesta para eliminar totalmente el impuesto a la distribución de petróleo y el IVA aplicado a los combustibles. El planteamiento busca reducir el precio que pagan los consumidores, mientras el Gobierno mantiene como respuesta inmediata el establecimiento de precios máximos.
La propuesta busca reducir directamente la carga tributaria que pesa sobre los combustibles y, con ello, disminuir el precio que paga la población en las estaciones de servicio.
El planteamiento llega mientras el Gobierno sostiene que el mecanismo de precios máximos es una medida inmediata para contener el impacto del alza, aunque reconoce que existen otras opciones que pueden discutirse con el Congreso.
Arévalo señala que el Ejecutivo mantiene abierta la discusión de medidas adicionales, incluida la participación de otros sectores.
De hecho, el mandatario ha mencionado que en el Legislativo ya se analizan alternativas con un alcance distinto al mecanismo de precios máximos, entre ellas un fondo de compensación.
La diferencia está en el mecanismo: mientras la propuesta de las organizaciones plantea eliminar los impuestos aplicados a los combustibles, el Ejecutivo defiende por ahora establecer un límite al precio que paga el consumidor.
El debate queda así en manos del Congreso, donde deberán analizarse los efectos de cada alternativa, tanto sobre el precio final de los combustibles como sobre los ingresos tributarios del Estado.
Por Daniela Florián







