El presidente Bernardo Arévalo afirmó que el robo de armamento en el Comando Aéreo del Norte podría estar vinculado a “redes políticas criminales” que buscan desestabilizar al Estado. Según el mandatario, dichas estructuras operan desde antes de su administración y no existe evidencia de colusión directa con el alto mando militar.
De acuerdo con fuentes oficiales, fueron 70 armas sustraídas —entre fusiles, pistolas y municiones— de las bodegas del Comando Aéreo, ubicado en Petén. El hecho habría ocurrido entre el 23 y 24 de octubre, aunque fue detectado días después durante una revisión interna.
El Ejército reportó que los responsables ya fueron identificados y capturados: el comandante de la base aérea, el jefe de inteligencia y dos soldados. Todos fueron entregados a la Policía Nacional Civil para su procesamiento judicial.
Arévalo enfatizó que el Ministerio de la Defensa colabora con las investigaciones del Ministerio Público y la Inspectoría General del Ejército, con el fin de determinar el destino del armamento sustraído y establecer posibles vínculos externos.
Los responsables identificados, incluyendo al comandante de la fuerza aérea, al jefe de inteligencia y dos soldados, ya fueron detenidos por el Ejército y puestos a disposición de la Policía Nacional Civil. Además, destacó que el Ministerio de la Defensa coopera plenamente para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
Por Andrea Palacios







