La reciente actividad del volcán de Fuego ha generado preocupación entre comunidades cercanas, luego de que el Insivumeh reportara un incremento en retumbos y explosiones durante las últimas horas.
De acuerdo con el monitoreo, se registran entre cinco y siete explosiones por hora, de intensidad débil a fuerte, acompañadas de columnas de gas y ceniza que alcanzan hasta los 4,800 metros sobre el nivel del mar.
Según el Insivumeh, esta actividad se encuentra dentro de los parámetros considerados normales para este volcán, caracterizado por su comportamiento constante.
Sin embargo, los efectos han sido perceptibles en varias comunidades, principalmente en los departamentos de Sacatepéquez y Escuintla, donde se reporta caída de ceniza fina, especialmente en áreas ubicadas en los flancos este y sureste del coloso.
Durante la noche y la madrugada, la actividad se intensifica visualmente, permitiendo observar incandescencia en el cráter y pulsos de material volcánico que alcanzan entre 100 y 300 metros de altura. Estas manifestaciones forman parte del proceso eruptivo habitual del volcán de Fuego, uno de los más activos de la región.
Habitantes de Chimaltenango, Sacatepéquez y Escuintla han reportado vibraciones en sus viviendas, lo que ha incrementado la inquietud desde la noche del 25 de marzo.
No obstante, las autoridades mantienen vigilancia continua e insisten en que el fenómeno responde al comportamiento natural del volcán, recomendando a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales ante cualquier cambio en la actividad.
Redacción Web
Foto portada | AFP







