El boxeador guatemalteco Lester Martínez se presentó ante los medios de comunicación tras conquistar el título interino supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en una conferencia marcada por la emoción, el análisis de su logro y una mirada clara hacia el futuro.
El petenero, que hizo historia al convertirse en el primer campeón mundial de boxeo en Guatemala, compartió sus sensaciones luego de la victoria obtenida el pasado 21 de marzo en San Bernardino, California, donde venció por decisión unánime al estadounidense Immanuwel Aleem.
Un sueño hecho realidad
Martínez no ocultó lo que representa este momento en su carrera. “Hoy les puedo decir que Guatemala tiene un campeón del mundo”, expresó, en una frase que resume el impacto de su logro a nivel personal y nacional. El pugilista destacó que este triunfo es el resultado de años de trabajo, disciplina y constancia. “Los sueños se trabajan para hacerlos realidad”, afirmó, recordando el camino recorrido hasta alcanzar el cinturón mundial.
Un regreso discreto al país
Uno de los temas abordados fue su llegada a Guatemala, la cual se dio sin un recibimiento masivo. El campeón explicó que se trató de una decisión personal, motivada por el cansancio tras la pelea y la necesidad de compartir con su familia en un momento especial. Además, aprovechó el espacio para hacer un llamado a la afición a respaldar a otras disciplinas, especialmente al fútbol nacional, destacando la importancia de apoyar a los atletas en cualquier circunstancia.
Un futuro abierto
Sobre lo que viene en su carrera, Martínez fue claro en que primero buscará descanso tras el esfuerzo realizado. “Por el momento solo quiero descansar”, comentó, aunque no descartó la posibilidad de volver al ring hacia finales de este año. En cuanto a su categoría, el campeón confirmó que su presente se mantiene en las 168 libras, aunque existe la posibilidad de subir a las 175 libras en el futuro, lo que abriría nuevas oportunidades en su carrera.
Un logro que trasciende
Con su victoria, Lester Martínez mejora su récord profesional y se posiciona en la élite del boxeo mundial, en una de las divisiones más competitivas. Más allá del título, su historia se convierte en un referente para el deporte guatemalteco, demostrando que con trabajo, disciplina y convicción, los objetivos más grandes pueden alcanzarse.
“La fe mueve montañas”, expresó Martínez, dejando claro que su historia apenas comienza.









