Análisis | Terremotos: ¿Está Guatemala preparada para un gran sismo?

En #ALas845, Byron René Paiz Aragón y José Antonio Rodas Rossoto, de la Asociación Guatemalteca de Ingeniería Estructural y Sísmica; y Andrés Fuentes, líder social de Colombia, conversaron sobre la preparación ante la actividad sísmica percibida en la región.
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En ALas845 hablamos sobre el tema, “Terremotos: ¿Está Guatemala preparada para un gran sismo?”.

Los invitados en el espacio fueron Byron René Paiz Aragón y José Antonio Rodas Rossoto, de la Asociación Guatemalteca de Ingeniería Estructural y Sísmica (AGIES); y Andrés Fuentes, líder social y conferencista de Colombia.

El reciente terremoto registrado en Colombia y la actividad sísmica percibida en la región vuelven a colocar una pregunta de alto interés público: ¿Cuán preparada está Guatemala para enfrentar un terremoto de gran magnitud?

Mampostería ya no es funcional

Aragón dijo que los edificios es normal que sufran un grado de deformación. “En nuestro país se usa mucho la mampostería aunque la estructura debería seguir en pie. Los edificios de muros suelen tener menos daños. Siempre y cuando todo esté en la norma se puede esperar daños, pero no colapso”, dijo.

Rodas por su lado, señaló que en el caso de las construcciones luego de 1976 y como ha cambiado en el interior del país, dijo que había una tendencia y una resistencia natural a cambiar el uso del adobe antes de ese año. “El terremoto vino a demostrar que no era bueno, y esto orilló a la gente a usar mampostería con refuerzo, era bueno hasta ese momento, pero por qué ya no es bueno, porque no se construye lo mismo que en el 76. Cuando se cayó a terrenos más pequeños ya no habían patios y habían más paredes en un solo sentido, y eso hace que la mampostería ya no sea tan bueno”, dijo y resaltó que ahora se necesitan más parqueos, lo que obliga a retirar muros, lo que se hace más problemático si se construyen más niveles.

La experiencia de Colombia

Fuentes, contactado desde Colombia, resaltó que el terremoto en ese país afectó sobre todo a 4 departamentos, pero fue sensible en todo el territorio. “Aún hay muchas personas desaparecidas. Tenemos dos organismos encargados de supervisar las construcciones. Cuando una inmobiliaria tiene un proyecto hay un pliego de normas que debe cumplir. Los que se encargan son los alcaldes de cada municipio, o como los llamamos, las curadurías. El traumatismo pudo ser peor, pero ya hubo un terremoto en Armenia donde luego de esto se modificaron mucho las reglas para construir en el país”, dijo.

Añadió que aún hay puestos del gobierno que no han sido nombrados, por la reciente toma de posesión, lo que tomó de sorpresa un poco a las acciones. “Pero toda la ciudadanía se ha volcado a Cali, Pereira, Manizales y Quito y organismos de rescate. El gobierno ha estado desde muy temprano con la entidad encargada”, explicó.

Fuentes añadió que los daños han sido generales para viviendas y edificios pero la “calamidad cuando se desploma un edificio es más grande”. “Son cantidades de pisos y hay mucha gente atrapada. En Medellín aunque se sintió muy fuerte solo hay pequeños daños estructurales. La mayor cantidad de muertos están en el eje cafetero”, aseguró.

Guatemala “similar” a Colombia

Paz Aragón comparando con Colombia, dijo que las construcciones nacionales están en el mismo riesgo. “Exceptuando Chile, el resto usamos los mismos sistemas de construcción. Usamos mucha mampostería en edificios combinados con marcos. Esos edificios de esquina que colapsan son esos casos; el simple hecho que haya tiendas en las esquinas nos hace muy vulnerables. Creo que tenemos un índice similar al de Colombia y es un poco peor por la amenaza sísmica en este país. Lo que vimos hoy es el resumen de cualquier ciudad latinoamericana en todos lados”, dijo.

Explicó que la mampostería se refiere al ladrillo rojo o el block, pero resaltó que desde hade años se empezaron a usar refuerzos. “Ahora en el confinamiento se refiere a que se ven los hierros verticales y una serie de anillos. Se usaron poco después del terremoto, y este tipo de edificios tienen una capacidad de deformarse muy superior”, resaltó.

En cuanto a las construcciones verticales que son las que parecen tener peor impacto, Rodas explicó que los edificios por norma “deben tener una separación”. “Los edificios necesariamente se van a mover. Aún sin terremoto. La estructura necesariamente va a tener que deformarse. Si hay uno a la par del otro, no necesariamente se deformarán al unísono, y entonces cuando están muy pegados esos edificios pueden chocar. La separación es un porcentaje de la altura”, dijo y resaltó que observando varios videos virales de Colombia, muchas edificaciones estaban muy cerca de otras.

Cumplimiento de la normativa

Paz Aragón en 2018, dijo que se pudo “convencer” a Conred para que se incluyeran todas las normas, pero recientemente quitaron algunas. “Más o menos el 95% de las obras no tienen que cumplir normas, y las municipalidades no están obligadas a que se cumplan las normas. Las personas que autoconstruyen se hacen responsables porque no hay base para que las personas estén legalmente obligadas. A nosotros se nos obliga a una declaración jurada pero no hay nadie supervisando y del control de materiales”, reveló.

En relación a las edificaciones que tienen más peligro en Guatemala, Rodas aseguró que se piensa que los edificios altos “son los más peligrosos pero hay un proceso”. “En la norma hay una cláusula del supervisor estructural, y debe de haber un tercero que no es constructor que debe de dar fe que se está siguiendo con los planos. Los edificios sí cumplen con estos procedimientos y son menos vulnerables que cuando un auto sector de construcción. En todo caso un maestro de obra es bueno, pero no tiene concepto de diseño. No hay un control de materiales”, indicó.

La entrevista completa:

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