Xelajú MC consiguió el resultado que necesitaba para mantener abierta, aunque por un margen mínimo, la puerta de los cuartos de final de la Copa Centroamericana.
El cuadro superchivo derrotó 2-0 a Diriangén en el Estadio Cementos Progreso y llegó a la última jornada con posibilidades matemáticas de clasificación. El problema es que ya no basta únicamente con ganar: ahora tendrá que mirar la calculadora y también estar pendiente de lo que suceda en los otros partidos del grupo.
Después de dos derrotas en sus primeras presentaciones, Xelajú estaba obligado a sumar de tres para evitar una eliminación anticipada. Y esta vez respondió.
La ventaja llegó temprano. Al minuto 15, Diego Casas convirtió desde el punto penal una acción que él mismo había generado y puso a los quetzaltecos por delante.
El 1-0 le permitió al equipo manejar el encuentro con mayor tranquilidad, aunque durante el resto de la primera parte no consiguió ampliar la diferencia.
Aparicio apareció para sentenciar
Diriangén llegó al complemento todavía con posibilidades de rescatar el encuentro, por lo que Xelajú necesitaba un segundo gol que le diera margen y, además, comenzara a ayudar en un apartado que puede resultar decisivo: la diferencia de goles.
Ese tanto apareció al minuto 76.
Javier González encontró a Jorge Aparicio dentro del área y el capitán respondió con un potente remate para colocar el 2-0 definitivo.
Más allá de asegurar los tres puntos, la anotación también permitió reducir parte del déficit que arrastraba el conjunto guatemalteco después de caer 1-0 ante Alajuelense y 5-2 frente a Plaza Amador.
Con esos resultados, Xelajú suma ahora tres unidades y mantiene una diferencia de goles negativa, un factor que podría terminar pesando en caso de producirse un empate en puntos durante la última fecha.
Una última jornada con la calculadora en la mano
La situación sigue siendo compleja.
Alajuelense y Plaza Amador tienen seis puntos, mientras que Luis Ángel Firpo suma tres, al igual que Xelajú, pero llega mejor posicionado en diferencia de goles. Diriangén, en cambio, ya quedó sin posibilidades.
Además, el partido pendiente entre Alajuelense y Firpo todavía puede modificar por completo el escenario antes de la última jornada.
Lo único que Xelajú tiene claro es que deberá derrotar a Firpo en su siguiente presentación. Y no solo eso: por la situación en la tabla, ganar por una diferencia amplia puede ser determinante para mejorar sus números y aspirar a quedarse con uno de los boletos.
En paralelo, Alajuelense y Plaza Amador se enfrentarán en el otro duelo del grupo, en partidos programados a la misma hora.
Ahí aparecerán los cálculos.
Dependiendo de los resultados, podría producirse un empate entre varios equipos con seis unidades, escenario en el que entrarían en juego los criterios de desempate establecidos por la competencia.
Por eso, el 2-0 frente a Diriangén debe entenderse como algo más que una victoria: fue el resultado que evitó que Xelajú quedara fuera antes de tiempo.
El margen sigue siendo reducido y la clasificación luce complicada, pero los Superchivos consiguieron llevar su historia internacional hasta la última jornada. Ahora deberán hacer su parte ante Firpo y esperar que los números también jueguen a su favor.









