Ahora en el análisis de #ALas845 conversamos con el ex presidenciable Roberto Arzú sobre la fuga de 20 reos en Fraijanes II, vinculados a la estructura criminal Barrio 18.
El político dijo que el hecho no fue una “casualidad” y resaltó que “no existe voluntad política”, además de señalar a la UNE y VAMOS porque asegura, tienen vínculos con los referidos grupos criminales. “Tienen planes mucho más agresivos. Ellos sabían desde que se fugaron”, dijo.
Sobre la posición del presidente Bernardo Arévalo, Arzú hizo la comparación sobre que el mandatario destituyó a una ministra porque “su hija usó un vehículo”, pero al Ministro de Gobernación no.
“El presidente ni se ha pronunciado, lo que es aberrante. El ministro es un personaje arrogante porque no asume la responsabilidad. Debería ser el primero para que le aplicaran el polígrafo. Debería de tener consecuencias legales para este ministro”, dijo.
Arzú propuso que el Ejército debe tomar la seguridad del país y minimizó las reformas constitucionales que podrían ser necesarias.
“El Ejército está menos corrompido. Hay 18 mil soldados jugando fútbol, pero no es para que salgan a proteger, si no para ir a buscarlos (a los fugados). El Congreso tiene esa responsabilidad para esto. Hay que salir a retomar el territorio”, dijo.
Resaltó que se gastan Q600 millones para alimentar a pandilleros y llamó a medidas más contundentes contra éstos. “Yo implementaría la pena de muerte. Incluso para los corruptos”, señaló.
El excandidato añadió que tanto el Congreso y el Ejecutivo han tenido dos años para aprobar leyes, pero no se ha hecho.
“Hay que poner un estado de excepción, para que se trasladen a los pandilleros a los cuarteles como campos de concentración. Además, amenazarlos con la alimentación. Si aquí no estamos con todo para tomar decisiones, no es posible”, dijo.
También dijo que hay que “somatar la puerta de la casa” de jueces que se atrevan a dejar libres a pandilleros, y agregó que no se trata de convenir diálogos.
“No estamos para consensos sino para dar órdenes. Somatar la mesa y decir qué vamos a hacer ya; hay riesgos, claro, pero hay que asumir las consecuencias”, señaló.
Ante señalamientos que las medidas que propone son “populistas”, Arzú declaró que las propuestas que hace existen en la Constitución y se pueden implementar.
Sobre el supuesto retiro de la visa al diputado Luis Aguirre, el político dijo que lo único que le envidia es “haber pegado antes al diputado Allan Rodríguez”.
Además opinó sobre las declaraciones de Samuel Pérez, a quien alabó porque buscan “una agenda específica”. Pero aseguró que Pérez y otros legisladores, han tenido pláticas con “el pacto de corruptos”, y mencionó a diputados como Adim Maldonado, al mismo Aguirre y Pérez.
“Tenemos información de que han estado hablando con el pacto de corruptos. Eso sería la traición al pueblo”, dijo
Arzú además resaltó la oportunidad para que la población “tome control” y que no permita que no pasen las leyes, “que deben pasar”.
“Es un momento crucial pero la cabeza es Bernardo Arévalo. Cuando fueron las elecciones, yo no fui a apoyarlo a él, sino a los 48 Cantones para defender el voto de los guatemaltecos”, añadió.
Sobre el silencio de Arévalo y de Karin Herrera, Arzú aseguró que la “embajada está muy molesta”.
“Imagínense, los de más alta peligrosidad se fugaron. Es terrible. Las no declaraciones del presidente es vergonzoso. Y ahorita se fue con la elección crucial en la CSJ. Al presidente le quedan dos años, se siente como que hay que llevarlo a tuto. Parece que quiere quedarse de viaje. Parece que no tomará las riendas del país y entonces nos queda a otros tomarlas. Si no recuperamos el Congreso, si el pacto se consolida el próximo año en la CC, en el TSE, la Contraloría, esto se acabó. Ahorita es la guerra campal. El presidente no tiene la más mínima idea de lo que está pasando”, añadió.
Arzú aludió a una “revolución empresarial y política”, dejando de lado, por el momento, una de corte armado. “Debe ser con la Constitución en una mano y en la otra el garrote”, dijo.
El excandidato agregó que es un momento crucial para Arévalo y para el país. “Las elecciones del próximo año es para que este país se hunda o se salve. Son momentos trascendentales. Si no tenemos claridad con esto, estamos mal. O están del lado del pacto de corruptos o del pueblo”, dijo.









