En el análisis de ALas845 se discutió sobre los puertos y su rol fundamental para el desarrollo del país y su crecimiento.
El invitado, Armando Jacomino, consultor internacional y académico especializado en transporte y logística, analizó la importancia ineludible del sistema portuario de Guatemala en el contexto de acciones para modernizar el Puerto Quetzal y Santo Tomás de Castilla, además de la discusión en el Congreso de la Ley General del Sistema Portuario.
El experto dijo que el potencial del país es destacado, pero actualmente las condiciones en los puertos nacionales “son críticas”.
“Ver 39 buques fondeados no es normal. Es una situación crítica porque los puertos tienen un gran papel en el desarrollo del país. Le acarrea multas y costos, lo que impiden que las navieras quieran venir. Requiere soluciones inmediatas, porque si no, los próximos 12 meses no serán buenos”, dijo.
Jacomino presentó un estudio sobre puertos a nivel centroamericano enfocándose en primer lugar en Guatemala y aseguró que lo hizo de esta manera porque el país “tiene las condiciones más difíciles”.
“El Puerto de Caldera en Costa Rica tiene condiciones similares pero es menor. El primer estudio estaba basado en transporte marítimo y las relaciones con las navieras, publicado en 2024. En el segundo estudio, antes de iniciarlo, hice muchas entrevistas y cuando hablábamos, el Puerto Quetzal era el tema de conversación. Luego confirmé la situación. Los problemas con Santo Tomás son similares pero Quetzal los tiene más complicados, pero tiene mayor importancia que el primero. Tiene el potencial de ser un hub de Centroamérica en el Pacífico. Es una oportunidad excelente que no se está explotando”, indicó.
Añadió que en 40 años no se ha invertido en lo público en Puerto Quetzal, que opera con infraestructura añeja. “No ha habido ningún tipo de inversión. El escape del país está en el éxito de este puerto, pues productos importantes salen de allí. Resultan moras y multas de 30 a 40 días. Las navieras están decidiendo no usar el puerto porque no pueden estar 30 días fondeados”, expresó.
El experto dijo que el primer paso es que el Gobierno debe tomar control y el Congreso legislar para formalizar esta gobernanza.
“Hay varios sindicatos con mucho poder, y son, de muchas maneras, los que controlan las acciones del puerto. Luego se puede empezar la planificación con mejor nivel, pues ahora el sindicato pone muchas trabas para impedir el progreso”, señaló.
Sobre la inversión por parte del Cuerpo de Ingenieros de Estados Unidos, el experto señaló que los resultados no se verán en al menos 5 años. Añadió que las autoridades, como una medida pronta, deben informar que no pueden recibir buques que sobrepasen una extensión; y, además, dragar, lo cual, según dijo, le confirmaron que en enero se empezará este proceso pero será una iniciativa privada. “Es un costo de USS$1.8 millones. La Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) eventualmente pagará ese dinero, pero la iniciativa es del sector privado. Otra iniciativa que se puede tomar de inmediato son las terminales especializadas, diseñadas para ciertos productos. Pero cuando no se utilizan, porque no hay productos, se pueden usar para otros. Se tiene que dar el visto bueno y las autoridades no lo han dado, y no entendemos las razones de esta falta de aval”, dijo.
El experto también mencionó la carencia de un servicio de tren para la logística y destacó el caso de Panamá, pero en Guatemala lamentó que “no existe esta ayuda”, además del mal estado de la infraestructura vial.
“La iniciativa con el Cuerpo de Ingenieros no nos dará frutos en 4 o 5 años. Con las medidas más prontas que menciono se mejorará en un 20 o 30 por ciento”, dijo.
Sobre que se echa la culpa a los usuarios por el estado del Puerto Quetzal, el experto narró una discusión que tuvo con el almirante José Antonio Lemus Guzmán, presidente de la EPQ, con quien debatieron sobre esa supuesta responsabilidad del mal funcionamiento actual de la portuaria.









