En ALas845 hablamos de, “Alianzas Público-Privadas en Guatemala: ¿Herramienta para el desarrollo o riesgo para el Estado?”.
Los invitados fueron José Ardón, director ejecutivo de la Cámara Guatemalteca de la Construcción; y Kevyn Valencia, director interino de la Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (ANADIE).
Valencia dijo que el concepto de las APPS (o alianzas público-privadas) “es amplio”. “Estamos acostumbrados a dejar obra en el tiempo, pero en este sentido es de mantenimiento y de estar a la vanguardia en el mundo. Vemos con buenos ojos que haya una reforma a la ley, que nos pondrán a la vanguardia de los proyectos”, dijo.
Por su lado, Ardón señaló que en Guatemala “no se está acostumbrado” al concepto, pero es parte de diferentes modalidades.
“Cuando hablamos de alianzas público-privadas es un modelo que se puede financiar por pagos por disponibilidad, que mantendría un tipo de infraestructura, como una carretera. Si nos ponemos creativos podríamos hacer puertos o hidroeléctricas”, dijo.
Valencia fue consultado sobre cómo la población puede entender la importancia de los proyectos bajo esta modalidad. “La APP no descarta los ciclos. Estos son muy amplios y buscan la certeza jurídica. Lo más importante de las APPs es que buscamos inversionistas que tengan conocimiento. Además, que exista una sinergia con el sector privado en Guatemala. El ciclo de aprendizaje en el modelo es importante para el sector privado que tiene el conocimiento. Son los servicios al usuario final que nos deben interesar”, indicó.
Según Ardón, la propuesta es aprovechar los modelos que existan, con fondos específicos para proyectos sin que deban ser aprobados por el Congreso.
“Todo tiene un costo. La cuestión es cómo se puede financiar, o lo paga el Estado o quienes lo usan, que es una opción más justa. El Estado tiene recursos que pagamos con impuestos que quisiéramos que se inviertan en carreteras, por ejemplo. El AeroMetro se financiará con Q2,200 millones privados. Inversionistas dicen que tienen dinero para invertir pero aseguran que no se les ayuda”, dijo.
El directivo señaló que no existen planes que deban ser seguidos por el gobierno pues no son “vinculatorios”, además del cambio de funcionarios con el paso de gobiernos que pueden ser especialistas.
“Incluso se hacen estudios de nuevo, lo que significa costos. La infraestructura toma tiempo y lo que no pasa se acumula para la competitividad. Se acumulará no en años sino décadas”, resaltó.
Valencia enfatizó en la “gobernanza” especifica de un proyecto. “Es fundamental ver a largo plazo. Es por primera vez que la agencia cuenta con Q100 millones, para el segundo proyecto bajo este modelo, que es el centro administrativo del Estado en el predio de Fegua”, replicó.
Ardón sugirió la importancia de “desconcentrar” la ciudad capital, para liberar el tránsito y que actualmente reúne todas las actividades públicas. “Con esto se queda corta una municipalidad, por lo que entran las alianzas público-privadas. El reto es crear la institucionalidad para el reto de descongestionar la ciudad que, queramos o no, seguirá creciendo”, explicó.
Valencia, sobre la privatización que se le achaca a las alianzas público-privadas, dijo que la última fase es la “reversión” lo que daría paso al siguiente “miedo”. “El miedo o seguir tomando infraestructura que estaba a punto, que no solo es con infraestructura nueva”, replicó.









