En ALas845 hablamos de, “Honduras en la encrucijada: análisis de una elección decisiva para la región”.
Los invitados fueron Guillermo Peña, politólogo y economista, actualmente en la Universidad de la Libertad (México); y Regina Rivera Zaldaña, doctora en Políticas Publicas, consultora política independiente y docente universitaria.
Zaldaña dijo que pese a que los hondureños acudieron en masa, hubo “cierta polarización” o un “ambiente de fraude” en los días previos.
“Era un ambiente como de que podrían haber investigaciones, pero al final se dio un proceso electoral normal”, dijo.
Peña, por su lado, indicó que en la elección pasada hubo una alianza “preelectoral”, mecanismo que era “obligado” al no existir legalmente el mecanismo de la segunda vuelta.
“Yo ya no veo encuestas. El número real de la base del Partido Nacional es de 1.1 millones de votantes. Esto es lo que traía al sistema como votante duro. El Partido Liberal traía su voto duro y más el voto de Nasralla. Eso daba pauta a que iba a ser una contienda con Asrufa y por allí se fue más o menos. Está parado el conteo. Más allá del resultado era importante tener una jornada sin violencia como otras veces”, dijo.
Añadió que en los días previos, hubo ataques al sistema del Consejo Nacional Electoral (CNE) y rumores sobre que grupos militares “pedirían” las actas o iban a intervenir. “Trump fue lo último en una batería de llamamientos y antes en la OEA hubo también una participación. Pero fue una elección que no fue como la de Venezuela y Nicaragua, y tuvo un principio podemos decirle como diplomacia preventiva”, dijo.
Zaldaña, consultada sobre los vaticinios de la elección, aseguró que se estima “muy coherente” con las expectativas de la población. “Además hay una marcada tendencia de Nasralla en el departamento de Cortés, y Nasfura en Francisco Morazán. En esos dos departamentos se definen en gran medida las votaciones. No dista mucho de las expectativas que se tenían. Es un empate técnico que ahora está por verse y falta más del 40 % del procesamiento de actas y podría marcar una diferencia”, explicó.
Sobre si Rixi Moncada la candidata oficialista podría subir, Zaldaña declaró que “está un poco complicado” que la política pueda ascender desde el tercer lugar y mencionó que al momento se habla de una “falla técnica” de la empresa que procesa los datos.
Peña declaró que aunque exista preocupación, “es la elección más tranquila que se ha dado” en Honduras. “Porque hay conteo, no hay violencia y el llamado los días antes era que sí existiera violencia. No pasó nada, y de las 20 cosas que nos preocupaban, no pasó una. Si salía Moncada segundo, lo que iba a darse era un discurso de fraude. Por eso es importante que no esté en ese lugar”, dijo.
Añadió que lo más importante es “cerrar el ciclo del choque”.
Zaldaña por su parte, llamó a “tener paciencia y fe en la institucionalidad”. “Estamos llamados a proteger a nuestras instituciones y hay mecanismos para hacer un cruce de datos”, dijo.
Peña dijo no creer que se sumaría la población si Moncada denuncia un fraude. “Ahora podemos entrar a las páginas de organizaciones que llevan su conteo. Podemos seguir viendo las entradas de información y revisar actas. La de 2017 se tardó mucho y lo que hicimos es una triple revisión de actas. No nos ponemos a depender de lo que hay dentro del CNE y nos ponemos a evitar que no haya violencia”, indicó.
Añadió que al momento el panorama “no es tan preocupante” pues al inicio lo que más inquietaba, era “llegar a una elección confiable”. “Pero no solo fue Trump, sino Milei quienes hablaron, y esto es la tendencia de jugar un nuevo tipo de poder. La coalición de poder ahorita es reconocida en México, con Petro en Colombia, que son parte abiertamente de China, Nicaragua y Venezuela. Ahora Estados Unidos está por ver un bloque autoritario o no, o pro democracia liberal o no. Honduras no es un caso aislado”, explicó.
Zaldaña sobre la pasada victoria de Xiomara Castro en alianza con Nasralla, y si existe otra preocupación de Estados Unidos ante la poca información que hay sobre la votación, declaró no considerar que haya un favoritismo. “Creo más bien que en los Estados Unidos la preocupación es que se voltee ese 40 % de los votos que faltan por escrutar y que marque otro tipo de tendencia, pero no hacia Nasralla”, indicó.
Añadió que existió una “ruptura” desde abril del 2024 entre Nasralla y Xiomara Castro. “No veo la posibilidad de que haya un arreglo”, argumento en el que también estuvo de acuerdo Peña.
Sobre en cuánto tiempo se podrían dar resultados, Zaldaña dijo no creer que pueda tomar más de una semana. “Es conveniente que no lo alarguen más, para la confianza en el sistema”, resaltó.









