En el análisis de ALas845 conversamos sobre, “Puertos en tensión: conflictos laborales, modernización y la nueva Ley de Puertos”.
El invitado fue José de la Peña, presidente de la Junta Directiva del Puerto Santo Tomás de Castilla, quien narró la situación con sindicatos en la portuaria y las soluciones para los conflictos laborales que repercuten en la eficiencia.
De la Peña dijo que actualmente pudieron dragar en el puerto por parte de una empresa de los Países Bajos. “Ya crecimos un 25 % en cantidad de contenedores. Nos hemos enfocado para empezar a medir tiempos y hemos recuperado la carga”, dijo.
El funcionario señaló que en el fondeo han tenido un 60 % de buques que entraban a operación, sin esperar, y un 20 % esperaban hasta 4 horas. “No había un fondeo que implicara un costo alto. Teníamos un panorama limpio, pero por los problemas con la parte laboral ya teníamos barcos con hasta 6 días de espera”, dijo.
Sobre las demandas del sector laboral, dijo que en su gestión ingresaron “eliminando muchos vicios”, contra redes operativas, como “venta de plazas y venta de productos a lo interno”. “Quitamos estos vicios y mejoramos los ingresos, con todos los meses con números positivos. De tener una quiebra, el mes pasado cerramos con Q66 millones. Es una empresa estatal que debería de ganar por los servicios. Si se le resta el costo, sería la ganancia, que eran Q8 millones, pero había que descontarle los Q18 millones que se pagaban solo por horas extras”, señaló.
Agregó que tomaron medidas administrativas en el pacto colectivo, las cuales se basaron según la necesidad de los navieros y dijo que eliminaron las denominadas “hojas móviles”. “Por las supuestas conquistas laborales, había una diferencia entre solo 4 horas trabajadas reales entre las hojas móviles y el sistema biométrico, por lo que esto inició el descontento cuando se empezó a controlar, y comenzó el paro”, resaltó.
De la Peña explicó que en la mesa de negociación se estableció una “coacción”, con exigencias de contratar de nuevo a familiares y amigos.
“No vamos a ceder, porque la portuaria lleva años que sufre por eso. No solo son los ingresos sino la ineficiencia, la lentitud. Tenemos más de 2 mil trabajadores, que es un exceso. La mesa de diálogo no llegó a nada”, resaltó.
Agregó que emitieron solo una instrucción sobre que “se debía aplicar el sistema biométrico y no las hojas móviles”, que inició con el llamado “tortuguismo”, pasando de 20 contenedores por hora, a 6.
“Iniciamos a controlar quién no estaba trabajando. Ya con reclamos de navieras, se corrieron audiencias. Producto de esto, llevó a las sanciones de 5 días sin goce de salario. Estas acciones provocó que personas se quitaran la armadura de gente negativa”, añadió.
De la Peña explicó que la portuaria tiene 5 sindicatos, y señaló que un grupo de trabajadores sí tuvo una actitud de conciliación porque, según dijo, denunciaron sentirse “utilizados” por la dirigencia sindical.
Sobre el “tortuguismo” el funcionario añadió que quien paga el costo son los clientes, que por su naturaleza, se retiran por el mal servicio.
“El usuario no se merece esto, ni menos el país. En enero se reparten utilidades, con el Estado y las municipalidades. Los trabajadores reciben utilidades, pero si no hacen que produzca, no los recibirán”, explicó.
Descartó la intención de privatizar la portuaria, pues no se realizó cuando “estaba en quiebra” y calificó el argumento como “iluso”.
“Está la alianza público privada pero lleva mucho tiempo; un inversionista mundial no esperará 3 años para dar su instalación. Eso nos impide ser atractivos para inversión en terminales”, dijo.
Sobre el reclamo de que no hay máquinas, de la Torre señaló que se trata de que “no las quieren usar”. “Les quitamos la propiedad a alguien y se las pasamos al jefe. La intención es que el equipo esté operativo todo el día”, replicó.
De la Torre dijo que las operaciones se normalizaron y trabajan con los empleados para implementar un método de ganancias mejor. “Ya se retomó a partir de las 10 de la noche de anteayer, y ahora hay hasta 30 movimientos por hora. La cola que había de 6 buques, se redujo. El método nuevo es que mientras más contenedores muevan, más ganarán”, dijo.
El funcionario señaló un vicio como que el pacto colectivo “nunca regulará rendimientos operativos”. “Nuestro pacto sí los regula, y ellos lo estaban aplicando. Había esa confusión”, dijo.









