En ALas845 hablamos de “Independencia de Guatemala: entre la historia, los mitos y la memoria”.
El invitado Julio Valdez, profesor de Historia y licenciado en Antropología por la Usac, explicó que actualmente ha existido mucha discusión sobre los hechos históricos, y la idea de Independencia es “diferente a la que sucedió en 1821”.
“Hay una pregunta de más atrás sobre cuál era la relación antes de 1821 con el imperio español. Durante muchos años se ha manejado que Guatemala, que formaba parte de la Capitanía General, desde Chiapas a Costa Rica, formábamos parte del imperio y en muchos años se nos ha hecho creer que éramos una colonia. Toda América hispana era parte de eso. En 1812 cuando son las Cortes de Cádiz se establece que los españoles son quienes estaban en Europa y en América”, dijo.
Añadió que Gabino Gaínza, siendo español y máxima autoridad, declaró la independencia por lo ocurrido en México y por la situación de España invadida por los franceses. “Había un vacío de poder en toda América y además Inglaterra contribuyó mucho con las guerras con Simón Bolívar y Antonio de Sucre. Luego de la declaración de independencia nos anexamos a México porque existía el temor de que los españoles quisieran reconquistar a Guatemala”, explicó.
Aseguró que gran parte de la historiografía del país se ha escrito desde la visión Marxista y se achaca que en la independencia “no participaron indígenas”. “Entonces dicen que se realizó un pacto de corruptos a espalda de los indígenas, y tenían razón, pero en otra parte, los indígenas no tenían razones para participar en un movimiento en esa fecha”, indicó.
Valdez añadió que desde 1821 se comienza a hablar de “una entidad separada”. “Formamos parte de Centroamérica, ojo con esto. Guatemala no existió como entidad hasta 1847 hasta que se declara a la República. Los españoles no tenían la lógica de juntar soldados y barcos y venir a reconquistar. Todos los ejércitos que lucharon a favor de la colonia, todos estaban formados por gente local, por indígenas”, resaltó.
El experto aseguró que el primer mito es que la independencia ocurrió el 15 de septiembre de 1821. “Fue una firma de funcionarios y élites, y luego a alguien se le ocurrió que era mejor unirse al Imperio mexicano. Número dos, en 1821 se hizo sin derramamiento de sangre. Los indígenas no tenían por qué participar. En México las tropas realistas que combatieron contra Iturbide eran indígenas la mayoría”, explicó.
El docente insistió en que hechos anteriores, no significan que necesariamente buscaran la independencia, como el suceso histórico de la supuesta revuelta de Atanasio Tzul. “Se ha invisibilizado lo que pasó en 1838 allí sí un grupo de indígenas se levantaron en armas por las autoridades que formalmente se establecieron con Mariano Gálvez a la cabeza. Se le llamó La Rebelión de la Montaña, y me pregunto por qué se habla menos de esto que lo que pasó con Tzul”, dijo.
En el caso de Rafael Carrera, refirió que éste no retornó a España y “se divulgaron mentiras” contra su persona. “Se dijo que era un cachureco, ignorante, criador de cerdos, fundamentalista, tratando de desprestigiarlo. Eran conservadores, lo que querían mantener era lo de la sociedad hispana. Los liberales sí buscaban desaparecer las tierras comunales, que tampoco eran productivas”, resaltó.
Citó que según la historiografía marxista se decía que con España había una “situación de subordinación”. “En Guatemala los criollos españoles se convirtieron en 20 mil y los indígenas 800 mil. Esto es la razón por qué el libro La Patria del Criollo. Para la independencia más del 90 % de los indígenas hablaban su idioma. ¿Entonces cómo se sostenía un poder colonial? El marxismo dice que la religión, pero no es cierto porque la gente sí se levantaba”, replicó.









